En busca de vivienda digna

A un año de la toma de Guernica: la historia de Vicky, mamá de 4 hijos, que sigue esperando una respuesta tras el desalojo

Estuvo en el predio desde el primer día, trabaja cuidando adultos mayores y vive en un espacio junto a otras 20 personas de la toma. El reclamo al gobierno bonaerense por lo prometido.
Luciana Arias
por Luciana Arias |
Victoria Brites fue con sus cuatro hijos a la toma de Guernica. La despidieron en medio de la pandemia. (Foto: Germán Romeo

Victoria Brites fue con sus cuatro hijos a la toma de Guernica. La despidieron en medio de la pandemia. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

El gobierno prometió entregar en seis meses 3000 lotes con servicios a quienes se les comprobara una necesidad de vivienda. Ya pasaron tres meses de que se venció el plazo las familias reclaman que se cumplan con lo acordado. (Foto: Germán Romeo

El gobierno prometió entregar en seis meses 3000 lotes con servicios a quienes se les comprobara una necesidad de vivienda. Ya pasaron tres meses de que se venció el plazo las familias reclaman que se cumplan con lo acordado. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

El gobierno provincial confeccionó censo de la toma de Guernica:1.904 grupos de personas declararon estar a cargo de 2.797 niños

El gobierno provincial confeccionó censo de la toma de Guernica:1.904 grupos de personas declararon estar a cargo de 2.797 niños, niñas y adolescentes. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

A un año de la toma de Guernica: la historia de Vicky, mamá de 4 hijos, que sigue esperando una respuesta tras el desalojo
(Foto: Germán Romeo

(Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

El operativo de desalojo

El operativo de desalojo, que encabezó la Policía Bonaerense, tuvo lugar el 29 de septiembre. Participaron unos 4 mil efectivos, más de dos por ocupante. Aún persistían decenas de niños y adolescentes. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Victoria en una de las marchas bajo la consigna Tierra para vivir. Lleva un cartel con la foto de Ayelén Jara Gutiérrez

Victoria en una de las marchas bajo la consigna "Tierra para vivir". Lleva un cartel con la foto de Ayelén Jara Gutiérrez, una de las mujeres de la toma, que fue asesinada por su ex pareja mientras vivía en una casa prestada. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

 Victoria

 Victoria, una de las ocupantes, describe su primera noche en la toma de Guernica. "Hacía mucho frío, fue difícil tomar la decisión. Me daba miedo, más con los chicos". (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Durante la toma de Guernica se organizaron cuadrillas de hombres que armaron las casas de quienes estábamos solas

Durante la toma de Guernica "se organizaron cuadrillas de hombres que armaron las casas de quienes estábamos solas", cuenta Victoria, una de las ocupantes. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Era una tarde de lluvia. Victoria Brites dejó a sus cuatro hijos en casa, una pequeña construcción dentro del terreno donde vivía su hermana, en Guernica, partido de Presidente Perón, en el sur del Área Metropolitana de Buenos Aires. Recorrió 20 cuadras y llegó al lugar donde se reunía un grupo de compañeros suyos del Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social (MULS).

Era 20 de julio de 2020, el inicio de la toma de tierras que siguió el país. Ese que sucedió en un predio de casi 100 hectáreas del Barrio Numancia. Allí vivieron durante tres meses unas 2.500 familias.

Al día siguiente, Vicky se sumó con algo de ropa y sus hijos a cuestas. "Tenía la necesidad de tener mi tierra. Yo estaba con mi mamá, en total éramos siete familias. No es fácil convivir así. Es una pelea constante estar en un espacio prestado", dice a A24.com el día en que se cumple un año de aquella decisión.

Vicky tiene 31 años. Se crió en Guernica. Ahí también tuvo a sus hijos de 13, 10, 3 y un año.

"Cuido sola de mis hijos", dice. "Trabajaba en un geriátrico grande, de 14 a 22". Mientras tenía ese empleo, una niñera cuidaba a los chicos algunas horas. "Me daba miedo que se cocinaran. Iba a preparar el almuerzo, les daba la merienda".

Cuando llegó la pandemia hubo cambios en el geriátrico. "Empezaron a achicar gente. Me despidieron". No la indemnizaron: el empleo era en negro.

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El gobierno provincial confeccionó censo de la toma de Guernica:1.904 grupos de personas declararon estar a cargo de 2.797 niños, niñas y adolescentes. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

El gobierno provincial confeccionó censo de la toma de Guernica:1.904 grupos de personas declararon estar a cargo de 2.797 niños, niñas y adolescentes. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Cómo fue instalarse en la toma de Guernica

Vicky y sus hijos pasaron la primera noche en un espacio que les prestaron. "Un compañero que tenía una carpa grande nos dejó una parte. Hacía mucho frío, fue difícil tomar la decisión. Me daba miedo, más con los chicos. No conocía a casi nadie. Había gente de todos lados", dice.

Al día siguiente encontró una pileta de lona que habían descartado en una calle cercana. "Armé mi casita con eso, le agregué nylons, una tarima para el piso y otras para las camas. Pusimos unos colchones muy precarios". Después llevó unos tirantes que tenía guardados. "Se organizaron cuadrillas de hombres que armaron las casas de quienes estábamos solas", cuenta.

Toma Guernica arman casillas con tirantes (foto Germán Romeo, Anred).png
Durante la toma de Guernica

Durante la toma de Guernica "se organizaron cuadrillas de hombres que armaron las casas de quienes estábamos solas", cuenta Victoria, una de las ocupantes. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Con las semanas el predio se convirtió en una toma con cuatro barrios: 20 de Julio, San Martín, La Fuerza y La unión. Los terrenos se fueron loteando, separados con hilo sisal y palos. La organización crecía: hubo delegados por manzana y por barrio que empezaron a nuclearse en asambleas. Surgieron los comedores y merenderos donde hacían sus cuatro comidas unos 3000 chicos.

La casa de Victoria quedó en la zona que bautizaron La Unión. "Éramos muchas mujeres. Me resultaba difícil dormir porque no sabíamos quién nos rodeaba". Entre varias se pusieron de acuerdo. "Fuimos a recorrer para ver con quiénes podíamos contar, saber que no estábamos solas". Según relata, cuando avanzó la toma, con la caída del sol, llegaban desconocidos. "Venían y quemaban carpas. A los que estaban en ellas les decían que nos teníamos que ir. También escuchamos disparos".

Quiénes eran los dueños

Mientras levantaban sus casillas con chapas y bolsas de residuos, ante la justicia llegaban denuncias y pedidos de desalojo. Varios de los denunciantes se definieron como tenedores o poseedores. Solo uno se presentó como propietario: la firma Bellaco S.A.. Dedicada a emprendimientos inmobiliarios, tenía 60 de las 98 hectáreas del predio donde planificaba construir un complejo de barrios cerrados del Club de Rugby San Cirano, lindero a la toma.

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Según el censo que confeccionó el gobierno bonaerense, nueve de cada diez de los adultos que formaban parte de la toma de Guernica estaban desocupados. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Según el censo que confeccionó el gobierno bonaerense, nueve de cada diez de los adultos que formaban parte de la toma de Guernica estaban desocupados. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Qué pasó en la Justicia con la toma

A mediados de septiembre el gobierno provincial confeccionó un primer censo. En él dieron cuenta de 1.904 grupos de personas que declararon estar a cargo de 2.797 niños, niñas y adolescentes. Nueve de cada diez de los adultos estaban sin trabajo. Más de 1.500 alegaron haber llegado producto de la desocupación, el empobrecimiento y la imposibilidad de pagar alquiler. También encontraron 51 casos de mujeres que habían dejado sus hogares por violencia de género.

El juez de Garantías de La Plata, Martín Rizzo, postergó dos veces el desalojo, a pedido del Gobierno provincial. Tras un proceso de diálogo con los ocupantes, una parte de las familias dejó el lugar en forma pacífica. Rizzo puso una fecha límite para que desocuparan: el 30 de octubre.

En las horas previas al desalojo, la cantidad de personas en el predio también fue motivo de disputa. Un segundo censo de la provincia -con supervisión del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ)- determinó que aún permanecían en Guernica 1500 familias, 500 ya contabilizadas en el censo anterior a las que luego se sumaron otras 1000.

El operativo de desalojo, que encabezó la Policía Bonaerense, empezó en la madrugada del 29, apenas salió el sol. Lo llevaron adelante cerca de 4 mil efectivos, más de dos por ocupante. Tras la desocupación los lotes deberían restituirse "en forma provisoria a los requirentes María Jacinta Romero, Vilma Alicia Enríquez, Andrés Ríos y Gervasio Pérez Pesado en representación de la firma Bellaco S.A.", según la resolución del juez Rizzo. Tras 101 días de toma, así se hizo.

Toma Guernica revisan bebé (foto Germán Romeo, agencia Anred).jpeg
(Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

(Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

En qué quedaron las propuestas del gobierno bonaerense

En el predio se montaron cinco carpas interministeriales de las carteras de Desarrollo de la Comunidad, Justicia y Derechos Humanos, Seguridad, de Gobierno, y de Mujeres, Políticas de Genero y Diversidad Sexual. Durante el último mes de la toma la Provincia firmó actas acuerdo con unas 700 familias para que se retiraran a cambio de subsidios para alquiler o materiales para la construcción.

"Me dijeron que me iban a llamar para darme un subsidio para vivienda. Pero nunca me llamaron", cuenta Vicky.

En el marco del Plan Bonaerense de Suelo, Vivienda y Hábitat, el gobierno prometió entregar en seis meses 3000 lotes con servicios a quienes se les comprobara una necesidad de vivienda.

"Se cumplen tres meses de que se venció el plazo por el que el gobierno de Kicillof se comprometió mediante un acta a ceder lotes sociales para que las familias vivieran. Ninguna recibió un lote", dice a A24.com Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, uno de los partidos que tuvo activo un rol durante la toma.

Desde el ministerio de Desarrollo de la Comunidad, a cargo de Andrés "Cuervo" Larroque, aseguraron a este medio que en un mes se iniciarán tareas previas a un "proyecto urbanístico que incluye los lotes necesarios, producto del acuerdo realizado por el Municipio de Presidente Perón, un desarrollador y el Ministerio de Gobierno de la Provincia". Se trata de una primera etapa de mejora en los terrenos.

Toma Guernica cartel No al desalojo Tierra para vivir (foto Germán Romeo, agencia Anred).jpeg
El gobierno prometió entregar en seis meses 3000 lotes con servicios a quienes se les comprobara una necesidad de vivienda. Ya pasaron tres meses de que se venció el plazo las familias reclaman que se cumplan con lo acordado. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

El gobierno prometió entregar en seis meses 3000 lotes con servicios a quienes se les comprobara una necesidad de vivienda. Ya pasaron tres meses de que se venció el plazo las familias reclaman que se cumplan con lo acordado. (Foto: Germán Romeo, agencia Anred)

Según indicaron, el desarrollador cederá las hectáreas necesarias al Municipio, "como contribución obligatoria por valorización inmobiliaria en cumplimiento de la aplicación de la Ley de Acceso Justo al Hábitat". Las tareas previas incluirán "el cartel de anuncio del proyecto, la instalación del obrador y el cerco de obra y empezar la apertura de calles". Agregan que próximamente entregarán los certificados de pre adjudicación.

Los otros Guernica

La crisis habitacional se agravó durante la pandemia: la inflación impactó fuerte en los alquileres con incrementos promedio del 45% interanual, según el Reporte Inmobiliario.

Desde que desalojaron el predio de Presidente Perón, las ocupaciones de tierras siguieron en otros distritos. "Hace un mes desalojaron un predio en Moreno y luego otro en el barrio La Ribera, en Lomas de Zamora. Les tiraron abajo sus casas que construyeron con esfuerzo", dice Belliboni.

A la espera de la tierra prometida

Este martes, el día en que se cumplió un año de la toma, varios de sus integrantes reclamaron al gobierno de Axel Kicillof que haya avances con el compromiso al que llegaron en octubre: la entrega de los terrenos acordados con unas 700 familias. Lo hicieron en una movilización al Obelisco porteño junto a organizaciones sociales y partidos de izquierda. En sus banderas se leía una consigna: “Tierra para vivir”.

Hoy Vicky comparte un espacio a dos kilómetros del predio junto a otros integrantes de la toma. "Somos 10 adultos y 13 chicos". Desde hace 9 meses conviven en dos habitaciones y un baño.

Sus hijos volvieron al colegio algo que, durante aquellos tres meses, resultó muy complejo. "No tenía celular, además no había casi señal de internet. El papá venía cuando podía y ayudaba con las tareas".

Su segunda hija asistía a la Escuela Primaria 7 de esa localidad. "Les pedimos que nos dieran fotocopias, así nos arreglamos. Ellos nunca se acercaron". Su hijo de 13 cursaba en la técnica San José, de Temperley. Por eso buscar material de estudio terminó siendo imposible.

Tres veces por semana cuida a una adulta mayor por $15.000 mensuales. Además colabora en merenderos, huertas y una panadería como parte del plan Potenciar Trabajo.

Desde hace 4 meses recibe la Asignación Universal por Hijo. "Estoy esperando porque supuestamente me tienen que pre adjudicar uno de los lotes, un pedazo de tierra". Cuenta que a este aniversario lo vive con tristeza: "Siento que el Estado nos abandonó".