Los ensayos realizados por un equipo independiente hallaron que no hay un mayor riesgo de trombosis entre los 21.583 participantes que recibieron por lo menos una dosis, señala el comunicado de la OMS.
AstraZeneca defiende su vacuna
Para el equipo que desarrolló la vacuna, no hay pruebas de que los casos de trombosis hayan tenido que ver con la aplicación de la vacuna. ¿Acaso los pacientes inoculados podrían haber tenido un episodio de esas características de todos modos? Eso parecen decir los investigadores. Del modo menos directo posible, AstraZeneca defendió que los 15 casos de trombosis venosa profunda y los 22 de embolia pulmonar reportados entre personas que recibieron la vacuna representan un porcentaje "mucho más bajo de lo que se esperaría que ocurriera naturalmente en una población general".
El director del equipo científico de la Universidad de Oxford, Andrew Pollard, defendió la vacuna desarrollada por el laboratorio británico AstraZeneca contra el Covid-19 y desmintió que exista una relación entre los coágulos sanguíneos y el fármaco que ellos desarrollaron, temor que llevó a que varios países de Europa -entre ellos Francia, Italia, Alemania, Holanda, Irlanda, Noruega, Islandia y Dinamarca- suspendieran su uso.
"La naturaleza de la pandemia ha hecho que se preste mayor atención a los casos individuales y estamos yendo más allá de las prácticas habituales de control de la seguridad", afirmó Ann Taylor, directora médica de AstraZeneca.