Conflicto en Fate: la Justicia ordenó el desalojo de la planta y crece la tensión con los trabajadores
Luego de la decisión de la empresa y la conciliación obligatoria que dictó el Gobierno, los delegados se mantienen en el lugar como parte de la medida de fuerza.
La empresa cesó sus actividades después de ocho décadas y más de 900 empleados quedaron sin trabajo.
La tensión en la histórica fábrica de Fate continúa en aumento. Los trabajadores permanecen dentro del establecimientopese a la orden judicial de desalojar la planta, mientras efectivos de la Policía Bonaerense se desplegaron en las inmediaciones para garantizar el cumplimiento de la medida.
El conflicto se produce tras el anuncio de cierre de la planta ubicada en San Fernando, que generó protestas y un fuerte reclamo sindical. En ese contexto, la resolución judicial dispuso el desalojo inmediato del predio, aunque aclaró que la medida no limita el derecho a la protesta fuera del inmueble.
Según el fallo, se ordenó “el inmediato desalojo y su consecuente restitución a favor de sus titulares”, pero se remarcó que ello no implica la restricción del derecho constitucional de manifestarse en la vía pública.
El operativo fue solicitado por el fiscal Marcelo Fuenzalida, quien argumentó la necesidad urgente de recuperar el control de la planta. Para ello, presentó testimonios y pruebas videográficas que, según la investigación, demostrarían un ingreso con violencia ocurrido a las 6:30 de la mañana del 18 de febrero.
El tribunal avaló las evidencias reunidas, que incluyen la rotura del alambrado perimetral, daños en los accesos, ocupación de sectores como la terraza y resistencia a abandonar el lugar por parte de al menos 16 personas.
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El cierre de la fábrica y el origen del conflicto
El dictamen judicial destacó que la empresa había comunicado días antes la decisión de cesar todas las actividades en la planta. Según el documento, la compañía notificó a los trabajadores y aseguró que pagaría las indemnizaciones correspondientes conforme a la ley.
Ante el cese de operaciones y el clima de conflictividad, la firma reforzó la seguridad privada para prevenir intrusiones o posibles enfrentamientos. Desde la empresa advirtieron que el escenario podía derivar en protestas por parte de despedidos y del gremio.
El conflicto laboral se profundizó en las últimas horas, con trabajadores que permanecen en el interior del predio en reclamo de la continuidad laboral y la apertura de una negociación.
La postura del gremio y el reclamo de los empleados
El sindicalista Alejandro Crespo afirmó que los trabajadores continúan dentro de la fábrica a la espera de respuestas. “Los trabajadores que somos parte de la planta estamos esperando que nos den una tarea. No hemos tenido contacto con una orden de desalojo que hayamos podido visualizar. Solo nos indicaron desde la policía si podíamos retirarnos”, sostuvo.
Además, advirtió que el eventual desalojo podría generar mayor conflicto. “Sería un hecho escandaloso que, ante una situación tan grave, ahora venga la policía a impedirnos ejercer el derecho mínimo de reclamar por nuestros puestos de trabajo”, señaló.
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Luego de la decisión de la empresa y la conciliación obligatoria que dictó el Gobierno.
En esa línea, Crespo remarcó que los trabajadores buscan una instancia de negociación para evitar el cierre definitivo. “Si esa es la forma en que van a resolver los problemas, primero tendrán que corrernos de la fábrica y después de las calles. Nosotros seguimos esperando una negociación que permita una solución”, agregó.
Un conflicto que escala y preocupa
El escenario mantiene en alerta a las autoridades, ante la posibilidad de un operativo de desalojo que podría generar tensión. Mientras tanto, los trabajadores sostienen el reclamo dentro del predio y anticipan que continuarán las protestas.
El conflicto en Fate se convirtió en uno de los focos sindicales más importantes de las últimas semanas y reavivó el debate sobre el futuro de la industria, el empleo y las políticas laborales en la Argentina.
En medio del paro general convocado por la CGT y del tratamiento de la reforma laboral en el Congreso, el desenlace de la situación en la planta de San Fernando podría marcar el rumbo de nuevas negociaciones y protestas en el sector.