Aún así, y a manera de prevención, se tomó contacto con los pasajeros y se les hizo firmar una declaración jurada en la que detallaron el itinerario recorrido durante su viaje y el lugar de alojamiento o residencia en Argentina junto con teléfonos de contacto, el mismo protocolo que se utiliza para los vuelos procedentes de Italia.
Una vez concluido el procedimiento, los pasajeros descendieron del avión, se dirigieron al sector de migraciones y luego retiraron sus equipajes, al tiempo que la aeronave fue desinfectada de forma preventiva.
Desde esta semana, los controles en Ezeiza se intensificaron y tanto el personal de sanidad como el de seguridad y del propio aeropuerto cuentan con un instructivo a seguir para casos "sospechosos".