Los procedimientos fueron ordenados por la jueza federal María Romilda Servini y realizados por efectivos de la Dirección de Operaciones Anticrimen de la Policía de la Ciudad en distintos puntos de la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires.
Las tres víctimas fueron asesinadas a balazos y sus cuerpos guardados y preservados hasta que los arrojaron en un zanjón del partido de General Rodríguez, donde fueron encontrados el 13 de agosto, con signos de haber estado maniatados.