Como todos los 15 de febrero, hoy se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, una fecha que busca concientizar sobre una de las enfermedades que más afecta a niños y jóvenes.
Como todos los 15 de febrero, hoy se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, una fecha que busca concientizar sobre una de las enfermedades que más afecta a niños y jóvenes.
El cáncer infantil es una enfermedad que puede afectar a niños desde muy temprana edad, desarrollando el crecimiento anómalo de células malignas en el organismo. Sus síntomas suelen ser inespecíficos pudiendo confundirse con los de otras enfermedades comunes en pediatría pero un diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y la atención integral son fundamentales para mejorar la sobrevida.
La mayoría de los tipos de cáncer infantil se puede tratar con medicamentos, cirugía, radioterapia y quimioterapia. El diagnóstico precoz aumenta las probabilidades de tener un pronóstico favorable. Por eso, los especialistas insisten en que ante cualquier síntoma fuera de lo común, los padres o cuidadores deben consultar con el pediatra y no descartar ninguna posibilidad.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), tanto niños como niñas pueden padecer cáncer, siendo la leucemia y los linfomas los más frecuentes en infantes.
A diferencia de lo que ocurre con el cáncer en los adultos, se desconocen las causas de la inmensa mayoría de los casos de cáncer infantil. Se han realizado muchos estudios para tratar de determinarlas, pero a esas edades hay muy pocos cánceres causados por factores ambientales o ligados al modo de vida.
En Argentina se diagnostican aproximadamente 1.400 casos de cáncer infantil al año. De todos ellos, cuatro de cada cinco pacientes que reciben el tratamiento adecuado, se curan.
La tasa de sobrevida es del 72% de los pacientes hasta cinco años y existe una incidencia de 150 nuevos casos por cada millón de niños de 0 a 14 años.
La leucemia es el tipo de cáncer más común en niños y niñas con un 36% de los casos totales, mientras que el resto de los casos son tumores cerebrales y tumores sólidos.
Estos son algunos de los posibles síntomas relacionados con el cáncer, que ameritan una consulta son su médico de cabecera:
• Fiebre, perdida de peso y apetito, palidez, fatiga, sangrados o moretones de fácil aparición, persistentes e inexplicables.
• Bultos en abdomen, pelvis, cuello y cabeza, extremidades, testículos, ganglios.
• Dolor en huesos, articulaciones, espalda y fracturas fáciles.
• Manchita blanca en el ojo, estrabismo, ceguera o pérdida de visión, protuberancia del globo ocular.
• Signos neurológicos como cambios de conducta, trastornos de equilibrio, marcha, dolor de cabeza, agrandamiento de la cabeza.
• Vómitos por la mañana, estados febriles recurrentes no relacionados con infecciones.
También hay que consultar cuando el chico pierde el interés en las cosas habituales que venía haciendo o inexplicablemente comienza a decaer su rendimiento escolar.
El 15 de febrero se conmemora a nivel mundial el Día del Cáncer Infantil. Esta declaración se llevó a cabo en Luxemburgo, en el año 2001 por la Organización Internacional de Cáncer Infantil, una red formada por 177 organizaciones nacionales de padres de niños con cáncer distribuidos en 90 países alrededor del mundo. Los objetivos de este día son:
- Mejorar la accesibilidad al diagnóstico y tratamiento preciso y a tiempo, incluyendo atención psicológica, a todos los niños en el mundo.
- Sensibilizar y concientizar sobre los desafíos a los que se enfrentan los niños con cáncer y sus familias.
El símbolo que nuclea al cáncer infantil es el lazo dorado, elegido en 1997 por un grupo de padres de niños con cáncer en Estados Unidos, que luego de considerar varios colores y después de mucha reflexión y debate, eligieron este color como una descripción perfecta del cáncer infantil y el valor de los niños. El oro soporta el proceso en el que, mediante fuego, pasa a ser más fuerte y más resistente.
Los niños y adolescentes con cáncer experimentan un proceso similar, desarrollan resistencia al hacer frente a todos los retos difíciles y dolorosos del cáncer infantil. Desde entonces, el lazo dorado ha cruzado continentes y se ha utilizado en todo el mundo, comparando la fortaleza y resistencia de los niños con cáncer con el mismo oro.