La ciudad de Puerto Deseado de Santa Cruz decidió dar marcha atrás con la ordenanza que permitía la eutanasia a perros y gatos callejeros.
La ciudad de Puerto Deseado de Santa Cruz decidió dar marcha atrás con la ordenanza que permitía la eutanasia a perros y gatos callejeros.
Tras los fuertes cruces que se dieron entre proteccionistas, las autoridades municipales y algunos vecinos que defendían su posición sobre la mencionada norma concluyeron en la necesidad de abordar una nueva redacción de la polémica ordenanza.
El nuevo proyecto es el resultado de "intensas jornadas de trabajo en las que se revisó minuciosamente la ordenanza vigente", señalaron y aseguraron que "desde una perspectiva de control ético de la población canina se acordó que de manera consensuada el Ejecutivo y concejales elaborarán un Proyecto de Ordenanza que Declarará a Puerto Deseado "Ciudad no eutanásica".
También se resolvió realizar una capacitación del personal de la Dirección de Control Canino a quienes se sumará un equipo de veterinarios para prestar servicio en campañas de castración masiva.