"Efectivamente, se ha ido sin arrepentirse de todos los crímenes que cometió y sin decir nada sobre Julio López. Fue, es y será un ser despreciable; estoy segura que jamás va a descansar en paz", manifestó Almeida en declaraciones al canal C5N.
En tanto, para el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, el deceso es un caso emblemático de "quienes se mueren sin mostrar jamás arrepentimiento" y así "se llevan a la tumba la información sobre el destino de los cuerpos o de los niños apropiados".
"Etchecolatz fue un ejemplo evidente de quienes se mueren sin mostrar jamás arrepentimiento, ni compasión frente a las víctimas o sus familiares, llevándose a la tumba la información sobre el destino de los cuerpos o de los niños apropiados", evaluó Pietragalla desde su cuenta personal de Instagram.
Por su parte, la legisladora porteña y también nieta restituida, Victoria Montenegro, aseguró que Etchecolatz fue "uno de los torturadores más nefastos de la dictadura" y lo consideró "responsable de la desaparición de Julio López, entre otros crímenes".
"Hoy murió condenado como lo que fue, un asesino repudiado por el pueblo", resaltó la legisladora del Frente de Todos.
La palabra del hijo de Julio López
También se refirió a la muerte de Etchecolatz Rubén López, hijo del albañil y testigo desaparecido en 2006, quien dijo sentir una "especie de dolor de estómago" con la noticia, un "sentimiento" difícil de explicar.
"Estoy nervioso, no es por tristeza, tampoco es por alegría porque se haya muerto una persona que quizá fue el culpable de la desaparición de mi viejo. Es muy difícil explicar el sentimiento que tengo en este momento", expresó Rubén en diálogo con la agencia de noticias Télam, aún conmocionado por la noticia.
Además, se lamentó porque el genocida "haya muerto sin decir dónde están" muchos de los desaparecidos durante la dictadura cívico militar.
En tanto, la diputada nacional Myriam Bregman (Frente de Izquierda y los Trabajadores), apenas conocida la noticia, posteó en Twitter: "Murió Etchecolatz, estuvo en una cárcel común hasta el último de sus días. Logramos que se lo condene por genocidio. Nunca dijo el destino de Clara Anahí Mariani ni de los desaparecidos y se le garantizó impunidad en la desaparición de Julio López".
Y sobre la desaparición del testigo que comprometió a Etchecolatz, añadió: "Año 2006, estaba por comenzar el primer juicio de lesa humanidad después de anuladas las leyes de impunidad. En esta conferencia de prensa denunciábamos que Etchecolatz esperaba el juicio en su casa. Fueron muchas peleas, nos faltan muchas compañeras y compañeros. La lucha sigue".
Quién era Miguel Etchecolatz
El genocida, mano derecha del general de brigada Ramón Camps, será recordado en la historia argentina por ser uno de los rostros siniestros del Terrorismo de Estado, planificador de la represión y su principal ejecutor en el área del Gran La Plata a partir del golpe de marzo de 1976.
Miguel Etchecolatz falleció a las 5.30 en la Clínica Sarmiento de la localidad bonaerense de San Miguel, donde se encontraba internado con custodia policial.