icons
Cotización dólar:
Compra
--
Venta
--
BUENOS AIRES
T. --
H. --
ACTUALIDAD

Edades de la historia: épocas de la humanidad

Edades de la historia: épocas de la humanidad
Épocas de la Historia

Desde hace millones de años, el ser humano viene dejando incansablemente su huella en el mundo. Múltiples civilizaciones, pueblos, imperios y sistemas corrieron suerte dispar en su afán de trascendencia. Sin dudas, el avance de la existencia en sí misma y la manera de relacionarse con el entorno han sido dadas por las sucesivas edades de la historia.

El aprendizaje del hombre muestra un crecimiento notorio a lo largo del tiempo gracias a disciplinas vectoriales de distinta naturaleza. Partiendo del desarrollo agrícola y ganadero, sin olvidar la ciencia y la filosofía, hasta vivenciar el arte y la tecnología pueden detectarse ciertos hechos bisagra. Su agrupación conceptual marcó el origen de las edades de la historia.

Más allá de su trascendencia, otra condición indispensable de su definición radica en la posibilidad de tener constancia real de ocurrencia. En este sentido, las habilidades y progresos técnicos que tuvieron lugar antes de la lectoescritura forman parte de aquellos episodios sin respaldo del conocimiento de sucesos concretos.

A partir de allí, la arqueología tiene la ardua tarea de describir estos eventos, dando pie a convencionalismos para referirse al pasado como antes o después de Cristo. Dada la complejidad del campo de estudio, resultó necesario consensuar un modo de dividir este extenso recorrido. Así es como las edades de la historia introducidas por Cellarius ayudan a organizarla y comprender el por qué de sus vaivenes.

El principio de todo

Aunque no está encuadrada en la clasificación tradicional mencionada, la prehistoria amerita su propia sección por ser la fase más amplia de la humanidad. Durante la misma aparecieron los primeros homínidos, cuya evolución decantó en el famoso Homo Sapiens. Junto a él, la necesidad incipiente de vivir en grupos y comunicarse con sus pares mediante el lenguaje oral.

De este modo, los cazadores nómades comienzan a establecerse en las aldeas como primeros asentamientos fijos. Otros hitos de esta época fueron el descubrimiento del fuego y la creación de herramientas, inicialmente rudimentarias de piedra hasta más sofisticadas de distintos metales como el cobre y el hierro.

Previo a las edades de la historia, el criterio de periodización no era terrenal, sino que respondía más bien a los acontecimientos relatados en el Antiguo y Nuevo Testamento. Sin embargo, con el desarrollo del humanismo y la llegada del Renacimiento, los eruditos replantearon el enfoque con una perspectiva centrada netamente a lo que ocurría en Europa.

Memorias de puño y letra

Los jeroglíficos dan surgimiento a la escritura alrededor del año 4000 a.C., iniciando así la primer etapa histórica: la Edad Antigua. Su finalización se sitúa aproximadamente con la caída del Imperio Romano Occidental, es decir, en el siglo V de la era cristiana. Un período marcado principalmente por grandes civilizaciones en la Mesopotamia y Egipto.

Si bien constituye una de las edades de la historia más esplendorosas por la filosofía, la contracara estuvo dada por la prevalencia de esclavos e innumerables batallas. Junto con la estratificación social, aparecen los regímenes democráticos y dictatoriales. La actividad comercial es impulsada vigorosamente y las creencias religiosas actuales levantan sus cimientos.

Sed de conquista

La siguiente etapa (Edad Media) curiosamente está ligada al destino final de dos imperios, extendiéndose desde el 476 d. C. hasta el derrumbe Bizantino a manos de los otomanos en 1453. Dicha fecha tiene la singularidad de coincidir con el invento de la imprenta y con la culminación de la Guerra de los Cien Años.

Muchos opinan que es la más oscura de todas las edades de la historia, caracterizada por la dominación en su sentido más profundo. Esto abarca tanto la marcada diferenciación entre nobles y plebeyos, como las persecuciones expansivas en nombre de la fe. La burguesía también dijo presente, sentando las bases del sistema capitalista.

América sale a escena

Tanto la caída de Constantinopla como la llegada de Colón al nuevo continente en 1492 son los principales puntos de partida de la llamada Edad Moderna. Tiempos marcados por el absolutismo de los reyes en paralelo a la abolición de la esclavitud. La misión de colonizar territorios es moneda corriente, aunque decantará luego en los levantamientos de siglos posteriores.

Dios deja de ser el núcleo intelectual de las edades de la historia, siendo ahora la figura del ser humano. Asimismo, se produjeron grandes avances científicos y sociales gracias a las primeras vacunas y a la máquina de vapor para cubrir la enorme demanda del mercado en aquel entonces.

Desafiando a lo establecido

Con la toma de la Bastilla en 1789 se inaugura la Edad Contemporánea, cuya vigencia permanece hasta la actualidad. La Revolución Francesa tradujo el idealismo en osada acción, siendo pionera en romper moldes. Esta bandera de igualdad se trasladó a la lucha masiva por los derechos y libertades colectivas.

La otra revolución popular fue la industrial, siendo parte de las numerosas efemérides de las edades de la historia, época teñida por el fascismo y las mayores guerras mundiales. A su vez, la ciencia ha crecido en gran medida, mejorando las condiciones de la población y su expectativa de vida.

Más cercano a nuestros días, pueden mencionarse la exploración del universo y la globalización favorecida por la mano tecnológica de internet. No obstante, las preocupaciones referentes al cuidado del planeta emergen sobre la búsqueda constante de innovación. Vientos de cambio se asoman en el horizonte. ¿Qué nos deparará el futuro?

En esta nota:
SUBIR

Poder

Ovación

Show