Luego, la participante intentó justificarse por el episodio y explicó los motivos detrás de su actitud. “Aparte tenía hambre. No es que lo agarró cualquiera, estaba en mi lugar. Lo voy a negar, ya está ”, admitió entre risas. "Pensé que había sido Edu anoche. Le agarró un hambre", respondió Ema. "Y yo diciéndole a Zuni... ¿Querés pan?, concluyó, irónica.
Qué había dicho La Bomba Tucumana sobre el robo en Gran Hermano
Gladys La Bomba Tucumana protagonizó una fuerte escena dentro de Gran Hermano luego de denunciar que alguien le había robado un pan que ella misma había preparado para compartir con todos los integrantes de la casa. El episodio generó un nuevo foco de conflicto en medio de una convivencia cada vez más desgastada por el hambre, las sanciones y las estrategias del juego.
Durante las últimas semanas, las reiteradas faltas a las reglas impuestas por el Big provocaron una importante reducción del presupuesto destinado a la comida. Esa situación comenzó a impactar de lleno en el ánimo de los participantes, que conviven con escasez de alimentos y una tensión constante que parece crecer día tras día.
En ese contexto, la cantante decidió enfrentar a todos sus compañeros en la cocina y exponer públicamente lo ocurrido. “Quiero decirles a todos que me robaron el pan que ayer hice para todos. No desconfío de los chicos del otro grupo, sino de mi grupo", comunicó.
Indignada por la situación, también acudió directamente a Gran Hermano para pedir una sanción ejemplar contra el responsable: " Gran Hermano, como vos todo lo ves y escuchás, me gustaría que sanciones a la persona que me sacó el pan, porque eso no se hace. No soy ese tipo de persona, no juego así. Me parece sucio, inmundo, horrible. No lo haría nunca jamás, ni en esta ni en otra vida".
"Estamos todos con hambre, con ganas de comer. Yo amasé el pan con mucho amor para todos. Me parece injusta la actitud conmigo o con cualquiera. Me parece que lo sacó gente que es de mi grupo. Pienso en todos menos en Luana", sorprendió Gladys, notablemente afectada.
Con el correr de los minutos, su descargo fue subiendo cada vez más de tono y dejó una advertencia para el resto de la casa: "Estoy jugando acá también, igual que todos. No subestimen mi inteligencia, bondad ni buenez. Soy tan capaz como todos ustedes, y voy a empezar a jugar. Puedo estar mintiendo ahora".