El inicio de las vacaciones de invierno trajo algunos inconvenientes en los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque. Un problema en el radar de Ezeiza, que controla los movimientos aéreos de Buenos Aires, generó demoras y retrasos por lo que los vuelos debieron despegar y aterrizar con una diferencia de 15 minutos entre una operación y otra.












