Historias de vida

Es arquitecta, quedó ciega hace 12 años y cuenta en sus redes cómo superó el "infierno"

Se define como "arquitecta, ciega y speaker motivacional". Quiere compartir su experiencia y dar un mensaje sobre la inclusión.

Sol Clemente Godino
por Sol Clemente Godino |
Sandra tiene 59 años. Pese a perder la vista

Sandra tiene 59 años. Pese a perder la vista, sigue adelante con muchas de sus actividades (Foto: A24).

Sandra Dajnowski, arquitecta de 59 años, perdió la visión hace 12 años y comparte su experiencia en redes sociales. En su momento, fue un proceso muy duro de atravesar, no solo por el cambio de vida, sino también porque su hijo era muy chico (10). Sin embargo, hoy ha logrado transformar esa realidad para demostrar que todo tiene una solución.

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"Fue el infierno, fue terrible, la verdad que era una pesadilla porque mientras tanto pensaba que algo milagroso podía aparecer", recordó Sandra sobre los primeros meses de su nueva vida. Al comienzo, pasó por período de un año y medio, casi dos, para volver a aprender y reconstruir todas aquellas acciones en las que antes no necesitaba de un celular o una computadora que le hablara. Por lo tanto, tuvo que familiarizarse con toda la tecnología que le devolvía la información que precisaba.

A través de sus redes sociales, responde a las preguntas más frecuentes de sus seguidores, desde "¿cómo es un día con un perro guía?" hasta "¿cómo servir agua siendo ciego?".

"Ella es mis ojos": la llegada de Samba, su perra guía

Una de las primeras dificultades que transitó Sandra fue la calle: "Lo real es que yo atiendo los dos lados del mostrador. Entonces, es como que sé lo que es el mundo visual y ahora estoy del otro lado. Muchas de las cosas no las hacía por temor porque sabía que hay gente que no respeta los semáforos, que las calles están sucias, rotas o que no tienen señalización y la verdad es que no me quería comer ese garrón".

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Samba, su perra guía, es un Golden retriever que llegó para ser sus "ojos". "Lo que pasa es que ella se está jubilando y me deja bastante librada al azar en la calle", cuenta y agrega: "Soy yo la que la paseo a ella".

Sandra y su mayor desafío: hacer de la sociedad un lugar más inclusivo

Sandra tiene un objetivo claro: educar y promover la inclusión en la sociedad. Una de las herramientas que eligió para hacerlo fue la red social Instagram. Sus actividades se vieron modificadas, pero no la pasión con la que lo hace. Ya no puede trabajar dentro de la obra, pero como arquitecta es el nexo entre la dirección de la misma y los proveedores, maneja los presupuestos y organiza las reuniones. Ella sigue yendo al teatro, se reúne con amigas y sale a caminar.

Sus inicios como creadora de contenido fueron la consecuencia del desconocimiento que existe en la sociedad sobre cómo tratar a una persona ciega. "Yo no culpo a la gente, sino que responsabilizo a la falta de educación o de información. No hay peor ciego, que el que no quiere ver", concluyó.