Samba, su perra guía, es un Golden retriever que llegó para ser sus "ojos". "Lo que pasa es que ella se está jubilando y me deja bastante librada al azar en la calle", cuenta y agrega: "Soy yo la que la paseo a ella".
Sandra y su mayor desafío: hacer de la sociedad un lugar más inclusivo
Sandra tiene un objetivo claro: educar y promover la inclusión en la sociedad. Una de las herramientas que eligió para hacerlo fue la red social Instagram. Sus actividades se vieron modificadas, pero no la pasión con la que lo hace. Ya no puede trabajar dentro de la obra, pero como arquitecta es el nexo entre la dirección de la misma y los proveedores, maneja los presupuestos y organiza las reuniones. Ella sigue yendo al teatro, se reúne con amigas y sale a caminar.
Sus inicios como creadora de contenido fueron la consecuencia del desconocimiento que existe en la sociedad sobre cómo tratar a una persona ciega. "Yo no culpo a la gente, sino que responsabilizo a la falta de educación o de información. No hay peor ciego, que el que no quiere ver", concluyó.