En una entrevista con el diario El Tribuno, la mujer contó que después de analizar el caso particular y los precedentes en el país, ella y sus abogadas buscaron la manera de inscribir a Dharma en el INTA regional como "integrante no humana de mi familia multiespecie, pero no lo logramos, quedó archivado. Luego, hicimos la solicitud a nivel nacional, acompañando el pedido con las argumentaciones legales correspondientes y los precedentes que existen en el mundo, América Latina y en el país".
No obstante, la respuesta del organismo público es que el convenio colectivo de trabajo que los alcanza no contempla este tipo de casos.
Consultado sobre esta situación, e invitado por América Noticias, el abogado constitucionalista Alejandro Gil Domínguez afirmó que Silvia está respaldada legalmente para hacer un pedido de este tipo: "La asiste el derecho, totalmente. La justicia argentina ya determinó que los animales no humanos son seres sintientes, son personas no humanas y, como tales, son sujetos de derecho". Al respecto, agregó que la solución más rápida para este caso es solicitar un amparo judicial, que podría resultar positivo en apenas siete días.