El 2020 empezó con una serie de festivales de verano que prometen revertir un pasado en el que las mujeres tuvieron poco espacio en los escenarios. Entre ellos se encuentra el Festival Buena Vibra, el primero en la ciudad de Buenos Aires en cumplir con la norma. Su organizador, Joaquín Speroni, dice sin embargo que la presencia de artistas en sus eventos no es para nada nueva.
La ley, que multa a quienes no la cumplan con la retención del 6% del bruto de su recaudación, no está en la opinión de Speroni bien "encarada". Dice que habla de dos géneros cuando las generaciones que vienen más abajo y el público joven de 15 y 16 años tiene una mente mucho más abierta en ese sentido. "Esa ley no está pensando tanto en ellos. Está pensando más en los programadores viejos, los sponsors y un montón de situaciones que hay que deconstruir desde arriba, pero no piensan en lo que viene desde abajo", opina. De todas maneras, piensa que esta nueva norma "generó un debate en los medios que fue re nutritivo para todos los programadores de festivales".
Según el organizador del Buena Vibra, muchos de sus colegas "empezaron a entender más que nada que, más allá de que sea una ley, es un reclamo sociocultural". Igual, aclara: "Por ahí, para un festival que está acostumbrado a trabajar de una manera, con un público que está acostumbrado a ver otro tipo de cosas, que todavía no se deconstruyó, que está en otro momento, es muy difícil armarlo".
Del festival participarán artistas consagrados como Fito Páez así como otros no tan mainstream como Paula Maffia. Para Speroni, esas figuras que pueden parecer disimiles están "re alineadas", tanto en lo conceptual como en su discurso, entre otras cosas. "Para mí es como que ni ellos se dan cuenta", opina. En el armado de esta edición, que le llevo cerca de un año de trabajo, Speroni tuvo otra conversación especial con Marilina Bertoldi y su manager. "Les conté que la idea era que esté Alex y Marilina se prendió fuego. Me dijo 'soy fan, me encanta'. Y la escucho hablar y comparto. Él es un genio como artista y más allá de eso tiene una bajada de línea muy interesante que te la baja con una convicción como la de Marilina también en algún punto", comenta el programador.
De la grilla, Speroni también destaca la presencia de artistas como Lisandro Aristimuño, "un artista súper independiente que nunca hizo campañas gigantes de prensa y de una manera autogestiva a través de sus redes sociales armó un monstruo que es tremendo". "Agotó dos Luna Park; es un artista muy fuerte, todo fue augestivo y yo tengo una debilidad por los artistas que en su desarrollo tienen todo un proceso armado", dice el organizador del Buena Vibra. Para él, todo tiene que ver con la forma en que la comunicación mutó y transformó al rubro del que es parte: "Antes necesitabas de un aparato que te comunique para poder hacer algo y hoy en día con tu propio aparato, que lo generás gratuitamente a través de un canal de YouTube, Instagram, o la red social que elijas para comunicarte, tenés un poder, una autonomía y una autogestión para poder producirte y hacer un montón de cosas. Eso rompió con todo".
Su ciclo incluyó en una mayoría de sus ediciones distintos tipos de expresiones artísticas que convivieron con la música. A partir de ese "montón de actividades que atraen públicos a los que les divierte otro tipo de programas", el objetivo del programador es armar una comunidad que entienda el disfrute desde lo musical, la experiencia y el mensaje.