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Cómo se gestó el primer gran festival de música en cumplir con la ley de cupo femenino en la Ciudad

Caro Potocar
por Caro Potocar |
Cómo se gestó el primer gran festival de música en cumplir con la ley de cupo femenino en la Ciudad

Qué pasó. Se aprobó el pasado 21 de noviembre de 2019 en la Cámara de Diputados en una jornada en la que nacieron otra variedad de leyes, pero su sanción repercutió con fuerza en la escena musical local. La ley de cupo femenino en festivales de música implica que cualquier actividad organizada de forma pública o privada que implique un lucro comercial o no y que para su desarrollo convoque a un mínimo de tres artistas o agrupaciones musicales en una o más jornadas, ciclos o programaciones anuales, debe contar en su grilla con la presencia de un mínimo del 30 por ciento artistas femeninas.

El 2020 empezó con una serie de festivales de verano que prometen revertir un pasado en el que las mujeres tuvieron poco espacio en los escenarios. Entre ellos se encuentra el Festival Buena Vibra, el primero en la ciudad de Buenos Aires en cumplir con la norma. Su organizador, Joaquín Speroni, dice sin embargo que la presencia de artistas en sus eventos no es para nada nueva.

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Críticas y elogios. "La ley está mal hecha, está mal pensada para mí, pero generó algo re positivo". El productor es tajante y tiene sus argumentos. El Buena Vibra surgió en un bar de unos amigos de Speroni en Palermo con una fecha para 150 personas en la que se presentaron un artista circense y bandas de música cubana y colombiana. Después vinieron una decena de eventos en Ciudad Cultural Konex, festivales que vieron pasar por su escenario a bandas como El Kuelgue, Marilina Bertoldi, Bandalos Chinos, Louta y Juana Molina. El verano pasado ese ciclo celebró su éxito con una gran fecha en el Estadio Malvinas Argentinas; un evento que, meses antes del tratamiento de la ley en el Congreso, ya incluía en su grilla a más de un 30% de artistas femeninas o agrupaciones con músicas.

La ley, que multa a quienes no la cumplan con la retención del 6% del bruto de su recaudación, no está en la opinión de Speroni bien "encarada". Dice que habla de dos géneros cuando las generaciones que vienen más abajo y el público joven de 15 y 16 años tiene una mente mucho más abierta en ese sentido. "Esa ley no está pensando tanto en ellos. Está pensando más en los programadores viejos, los sponsors y un montón de situaciones que hay que deconstruir desde arriba, pero no piensan en lo que viene desde abajo", opina. De todas maneras, piensa que esta nueva norma "generó un debate en los medios que fue re nutritivo para todos los programadores de festivales".

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Según el organizador del Buena Vibra, muchos de sus colegas "empezaron a entender más que nada que, más allá de que sea una ley, es un reclamo sociocultural". Igual, aclara: "Por ahí, para un festival que está acostumbrado a trabajar de una manera, con un público que está acostumbrado a ver otro tipo de cosas, que todavía no se deconstruyó, que está en otro momento, es muy difícil armarlo".

La visión de los artistas. Sobre el proceso de armado del line-up, el programador destaca varias charlas. Una de ellas, por ejemplo, fue con el manager de Miranda!. "Me dijo 'entiendo todo lo que estás haciendo porque nosotros venimos como hace diez años con esto'. Siento que también para ellos va a ser una celebración desde ese lugar, de por fin un festival donde me encuentro con gente con la cabeza un poco más abierta y dispuesta a disfrutar, bailar y divertirse'. Marilina Bertoldi, Miranda!, Alex Anwandter, van a estar todos repitiendo un mensaje", dice Speroni sobre algunos de los artistas que participarán del festival y cuya identidad está muy relacionada al colectivo LGBT. Para esta edición del evento, la más grande de su historia, el organizador se inspiró en la autogestión de la Marcha del Orgullo que tuvo lugar a fines del año pasado en la ciudad de Buenos Aires.

Del festival participarán artistas consagrados como Fito Páez así como otros no tan mainstream como Paula Maffia. Para Speroni, esas figuras que pueden parecer disimiles están "re alineadas", tanto en lo conceptual como en su discurso, entre otras cosas. "Para mí es como que ni ellos se dan cuenta", opina. En el armado de esta edición, que le llevo cerca de un año de trabajo, Speroni tuvo otra conversación especial con Marilina Bertoldi y su manager. "Les conté que la idea era que esté Alex y Marilina se prendió fuego. Me dijo 'soy fan, me encanta'. Y la escucho hablar y comparto. Él es un genio como artista y más allá de eso tiene una bajada de línea muy interesante que te la baja con una convicción como la de Marilina también en algún punto", comenta el programador.

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De la grilla, Speroni también destaca la presencia de artistas como Lisandro Aristimuño, "un artista súper independiente que nunca hizo campañas gigantes de prensa y de una manera autogestiva a través de sus redes sociales armó un monstruo que es tremendo". "Agotó dos Luna Park; es un artista muy fuerte, todo fue augestivo y yo tengo una debilidad por los artistas que en su desarrollo tienen todo un proceso armado", dice el organizador del Buena Vibra. Para él, todo tiene que ver con la forma en que la comunicación mutó y transformó al rubro del que es parte: "Antes necesitabas de un aparato que te comunique para poder hacer algo y hoy en día con tu propio aparato, que lo generás gratuitamente a través de un canal de YouTube, Instagram, o la red social que elijas para comunicarte, tenés un poder, una autonomía y una autogestión para poder producirte y hacer un montón de cosas. Eso rompió con todo".

La influencia del Malvinas. La fecha del 16 de febrero de 2019 en el estadio de La Paternal -una edición para la que se vendieron 10.000 tickets- fue para el equipo organizador una especie de shock. "Nosotros veníamos haciendo ediciones para 2.000 personas, entonces fue como un impacto muy grande. Por eso frenamos también un poco y tratamos de entender qué es lo que había pasado. Fue mucha gente y el aparato empezó a tener idas y vueltas con el público constantes", explica. Después de esta experiencia, el programador se fue de viaje al Carnaval de Río de Janeiro.

"Me rompió la cabeza. Es todo una ciudad participando del festival y comprometiéndose con eso, yendo a trabajar disfrazados, haciendo cosas que no podés creer y que hacen que sea toda la ciudad el festival. Por eso también la Marcha del Orgullo de acá me rompió tanto la cabeza, porque me pareció que tuvo un espíritu muy parecido con respecto a lo que vi ahí en Brasil. Un espíritu de 'No importa, divertirte y ya está; es una época del año en la que nos divertimos y punto'. Ese espíritu en cuanto al punto de encuentro de personas me parece lo más lindo y lo más nutritivo". "Me rompió la cabeza. Es todo una ciudad participando del festival y comprometiéndose con eso, yendo a trabajar disfrazados, haciendo cosas que no podés creer y que hacen que sea toda la ciudad el festival. Por eso también la Marcha del Orgullo de acá me rompió tanto la cabeza, porque me pareció que tuvo un espíritu muy parecido con respecto a lo que vi ahí en Brasil. Un espíritu de 'No importa, divertirte y ya está; es una época del año en la que nos divertimos y punto'. Ese espíritu en cuanto al punto de encuentro de personas me parece lo más lindo y lo más nutritivo".

Joaquín Speroni, organizador del Festival Buena Vibra, sobre sus experiencias en el Carnaval de Río de Janeiro y la Marcha del Orgullo en Buenos Aires.

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El contexto. "Creo que el Lollapalooza en algún punto vino a bajar un montón de información que fue recontra nutritiva para todos los que nos dedicamos a esto, porque elevó la vara con respecto a qué es un festival de música y cómo se disfruta y ejecuta; para mí fue escuela pura. El Buena Vibra era un ciclo muy chiquito y con la constancia empezó a convertirse en esto. En Córdoba, La Nueva Generación está haciendo un trabajo tremendo, produciendo un festivalazo y con la gente yendo. También Cosquín y Baradero. Tenemos un montón de festivales", repasa Speroni sobre el estado de situación actual en relación a los festivales de música en el país.

Su ciclo incluyó en una mayoría de sus ediciones distintos tipos de expresiones artísticas que convivieron con la música. A partir de ese "montón de actividades que atraen públicos a los que les divierte otro tipo de programas", el objetivo del programador es armar una comunidad que entienda el disfrute desde lo musical, la experiencia y el mensaje.

Para agendar. El próximo Festival Buena Vibra va a tener lugar el 15 de febrero en el Hipódromo de Palermo. Sus headliners son Fito Páez, Marilina Bertoldi, Miranda! y Lisandro Aristimuño pero también van a tocar El Kuelgue, Alex Anwandter, Bandalos Chinos, Fémina, Perota Chingó, Conociendo Rusia, Lo' Pibitos, Barbi Recanati, Nafta, Paula Maffia y El Zar. Las entradas se consiguen a través de Ticketek desde los $ 1.500 más el cargo por servicio.

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