Según García, nadó hacia la mujer y la ayudó a mantenerse a flote hasta que la policía llegó alrededor de las 12.30 de la medianoche del sábado. "Tan pronto como la vi, quise ayudarla. Cuando pasé por encima de la baranda pensé 'no hay vuelta atrás'. Pude nadar hacia ella y sostenerla, le dije que mantuviera la calma y que tratara de flotar", contó.
El argentino agregó que apenas sintió el frío porque estaba concentrado en ella, que parecía apenas estar consciente.
"Me di cuenta de que llevaba un gran abrigo inflado que le pesaba, así que se lo quité. Uno de los policías dijo que le salvé la vida. No me siento como un héroe, me alegro de que esté viva, pero estoy triste por Jimi", expresó el joven chef argentino.
Joaquín mantuvo a la mujer flotando en el agua durante 15 minutos, hasta que un bote de rescate de la policía fue a su rescate.
"Tan pronto como vi las luces del barco de la policía comencé a nadar hacia ellos y tratar de saludar para que vieran dónde estábamos", explicó García.
La policía lo subió a la embarcación y le dio una manta para que se calentara y luego fue llevado a la estación de botes para regular su temperatura, antes de ser trasladado al Hospital St Thomas para recibir el tratamiento adecuado.
"Estaba temblando tan fuerte, me tomó alrededor de 40 minutos que mi temperatura volviera a la normalidad", indicó.
Nadar en el Támesis se considera peligroso debido a las aguas residuales, las mareas, las corrientes frías y el tráfico marítimo que circula en este río.
Fuente: Télam