Valeria Salech entra al escenario principal del Teatro de la Comedia, mira al público y sonríe, sorprendida por la convocatoria. Admite que está nerviosa y, desde el backstage, alguien se enoja por la repentina confesión de la oradora: "No sé para que lo ensayamos y ahora arranca con eso". La queja parece exagerada: Valeria saldrá airosa durante los casi 30 minutos de su exposición, explicará para qué sirve la marihuana medicinal y contará cómo cambió la vida de su hijo Emiliano, que sufre epilepsia y autismo.











