Si por la tarde la mayoría eran chicas jóvenes, entre los 15 y los 21, ahora la convocatoria parece haberse emparejado. Se sumaron muchos chicos y algunos adultos, aunque la mayoría sigue siendo como a la tarde, miles y miles de chicas (o quizás sea mejor decir "pibas") con todos los verdes posibles: Eduardo Feinman tiene para pelear hasta el 2050.
El #LadoCeleste agotó todos los recursos. A las dos de la mañana no queda casi nadie. Hay dos ceremonias religiosas, en grupitos de 30 o 40. Un tercer grupo hace bulto frente a un móvil de televisión, como para aparentar gentío. Pero no hay mucho más. Las consignas se repiten como las de la tarde.
El "sí a la vida" es un mantra inalterable. Sí esto se midiera por estado de ánimo, diría que la calle está anticipando lo que será la votación. Pero tampoco tengo muy en claro si los Diputados son conscientes de lo que se ha vivido hoy, en este día histórico para muchos de los que llevan varias horas en la calle