Las historias del mítico edificio Marconetti, que empieza a ser demolido para ampliar el Metrobus
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Las historias del mítico edificio Marconetti, que empieza a ser demolido para ampliar el Metrobus

“El edificio debería ser considerado una pieza histórica nacional y renovado más que demolido. De todos modos, la verdad es que los recuerdos nunca se van a olvidar”, dice con tristeza Horacio Fontova a A24.com, ante la noticia de que este lunes comenzará a desaparecer el emblemático edificio Marconetti donde supo vivir en los años 80.

Ubicado en la avenida Paseo Colón 1534, el edificio fue mandado a construir al arquitecto Basilio Dávoli por la familia Marconetti en 1929, para ser usado como vivienda para los trabajadores de la fábrica de aceites y pastas que tiene pegada en su parte trasera. Durante sus casi 100 años de vida hubo varios cambios y litigios entre la familia dueña del edificio y la Municipalidad de Buenos Aires.

Ahora, ante la necesidad del Gobierno de la Ciudad de ampliar la traza de la red del Metrobus, que va desde Retiro hasta La Boca, el Marconetti será historia. Desde este lunes, el primer gigante que se alzó frente al parque Lezama comenzará a ser demolido a pico y pala. El trabajo durará 5 meses.

Comunidad de artistas

No saben explicar cómo fue que llegaron pero a finales de los años 70 comenzaron a instalarse en el edificio muchos artistas. “Fue una necesidad de crear una comunidad cultural con los mismos intereses, como existían en Berlín o en Amsterdam. Era una usina del arte: los que vivían allí eran una clase media burguesa que no necesitaba vivienda, era por la cultura”, explica Sergio Pángaro, que habitó el Marconetti durante los 90.

“Fue un lugar de mucha resistencia al champagne y a la pizza. A la privatización del país, a Menem. Yo me había alejado del trabajo y tenía profunda rabia por esos días. Había que tener aguante para estar ahí, ahí estaba la verdadera resistencia. No es fácil enfrentarse al poder y al dinero”, relata Daniel Aráoz, que también vivió unos meses allí, en el departamento del primer piso invitado por Daniel Riga.

“Era un lugar lleno de poesía, cielo, amores, abrazos, emociones. El Marconetti es un pedazo de cielo y al cielo nunca lo podrán demoler”, agrega el actor con dolor recordando que en el edificio hizo grandes amistades con Vera Lang, Enrique Symns y que era visitado habitualmente por Fabiana Cantilo, Fito Páez, Charly García, “Era un lugar donde nos amuchonábamos los expulsados del sistema. Deberían convertirlo en un museo que refleje el arte provocativo, nosotros decíamos lo que sentíamos costara lo que costara”, anhela Aráoz.

“Me produce muchísima tristeza que lo vayan a demoler. Supe vivir varios años en el edificio durante los 80 y compartirlo con grandes amigos y artistas como Daniel Melingo, Daniel Riga, Rubén Vázquez, Mario Mahler y otros”, cuenta el Negro Fontova.

En el edificio también vivieron Cristina y Néstor Morandini, hermanos de la periodista y dirigente política Norma Morandini, que fueron secuestrados en la última dictadura militar, el 18 de septiembre de 1977. Una placa con el nombre de ambos aún está al lado de la puerta de entrada.

Vivir en el Marconetti

Algunas historias que se narran es que allí dentro, en el segundo piso, funcionó el Consulado de Grecia y que también supo tener oficinas el magnate Aristóteles Onassis, para sus primeros negocios de importación de finos tabacos de Turquía y la fabricación de cigarrillos.

Sin embargo, para vivir en el Marconetti había que tener la invitación de un amigo. Este podía invitar a compartir los amplios ambientes de algún departamento o alertaba cuando se vaciaba alguno de los 21 departamentos en los 10 pisos del edificio. Si bien la ocupación era informal, todos los que pasaron por allí aseguran que pagaban los impuestos pero, sobre todas las cosas, tenían en común el cuidado del inmueble. “Daniel (Riga) lo tenía perfecto al departamento. Una vez cuando volvió de unas vacaciones había plastificado los pisos, algo raro para esa época. Había mucha voluntad de cuidarlo y mejorar la propiedad”, dice Pángaro sobre este hombre, músico de la San Pedro Telmo, que fue el causante de que muchos conocidos pasaran una temporada ahí.

Con los años los nombres destacados de la cultura lo fueron dejando pero el legado permaneció. Los vecinos tenían un consorcio y se encargaban ellos mismos de mantenerlo y cuidarlo. Desde 2014 comenzaron a saber el deseo de derribarlo y trataron de aferrarse a él con lo que pudieron. No solo no querían dejar sus hogares sino que luchaban para que no desapareciera un pedazo de la historia de la Ciudad. Pero no fue fácil, de a poco los vecinos se fueron yendo y apenas dejaban los departamentos entraba una cuadrilla a picar las paredes y a tapiar las puertas con ladrillos.

Rocío vivió en el piso 11 junto a la terraza durante 12 años. Ella cuenta que fue la última en dejarlo, el pasado lunes 30 de abril. “Parecía que había algo que no quería que me fuera”, revela ante los intentos de sacarla de su casa durante los últimos años. “Sentía que todos los que vivieron antes, los artistas y los desaparecidos me estaban cuidando”, dice sobre esa semana que estuvo sola, con todo el Marconetti para ella.

Rocío fue la última que lo habitó y A24.com es el último medio que lo visitó antes de la inminente demolición. Las obras para derrumbarlo comenzarán por el último piso, se irán tirando los escombros por el medio, seguramente por el hueco del ascensor. Los marcos de las puertas y los pisos de mármol serán levantados y recolocados en otros inmuebles, según pudo informar el Ministerio de Transporte.

La Causa

El caso lo llevó la Fiscalía N° 35 de la Ciudad, a cargo de Celsa Ramírez, desde donde se habilitó la negociación. En primera instancia los vecinos quisieron hacer un proceso de usucapión o adquisición del inmueble por haber vivido allí más de 20 años. Pero no pudieron y finalmente arreglaron dejarlo a cambio de un crédito del IVC. Una vez derribado, la Secretaría de Transporte retomará la obra para que el Metrobus llegue a La Boca. El nuevo tramo tendrá 1,9 km por Paseo Colón y Almirante Brown, hasta la calle Wenceslao Villafañe. Por él circularán 19 líneas de colectivos.