"Nosotros no nos colamos. Vinimos con una credencial oficial de FIFA que nos dio un medio público argentino. Esa licencia nos permitía entrar a todos los partidos e incluso a la final", aseguró.
Según relataron, días antes habían utilizado esa misma acreditación para ingresar sin inconvenientes al encuentro entre Arabia Saudita y Uruguay, por lo que nunca imaginaron que había sido anulada.
El problema, dijeron, surgió porque la empresa que gestionó esas acreditaciones dio de baja el permiso sin informarles. "Nadie nos avisó que nos habían suspendido la credencial. Fuimos convencidos de que podíamos entrar como siempre", explicó Perrotta.
Además, lamentaron que varias empresas que patrocinaban su cobertura del Mundial decidieran desvincularse del proyecto luego de conocerse la noticia de la detención.
Los youtubers argentinos detenidos en el mundial contaron la pesadilla que vivieron en la cárcel de EE.UU. (Foto: gentileza Pato y Beni Marmol)
Qué ocurrió en los controles del estadio
Uno de los puntos que ambos buscaron aclarar fue la versión que indicaba que habían burlado varios controles de seguridad antes de ser capturados. Según explicaron, eso nunca ocurrió.
Detallaron que en los primeros accesos del estadio únicamente se realizaban controles visuales de la acreditación y que recién en el último molinete el sistema escaneó el carnet. Fue allí cuando apareció una alerta.
"No burlamos ningún control. El carnet era original. En el último escaneo nuestras caras aparecieron en rojo porque la licencia figuraba como dada de baja", afirmaron.
Tras esa situación, aseguraron que un agente les pidió que esperaran mientras verificaban el inconveniente. En ese momento, según contaron, un grupo de seis hinchas colombianos intentó ingresar sin autorización y también fue reducido por la seguridad. Pocos minutos después, tanto los colombianos como los dos argentinos fueron arrestados.
"Nos dejaron tirados en el piso esposados"
Los influencers describieron el procedimiento policial como un verdadero calvario. Mármol aseguró que, tras ser detenidos, permanecieron esposados en el suelo, mientras que Perrotta denunció un trato discriminatorio por parte de los agentes.
"Cuando les pedí explicaciones me dijeron que no hablaban español. Después les hablé en inglés y me ignoraron. La discriminación hacia los latinos que vivimos fue impresionante", sostuvo.
Denunciaron golpes y maltratos en la cárcel
Los argentinos relataron que primero fueron trasladados a un calabozo donde, como parte del protocolo de ingreso, fueron requisados completamente.
Posteriormente fueron enviados a una cárcel del condado, donde permanecieron hasta que se acreditó el pago de la fianza, un trámite que, según explicaron, demoró alrededor de 24 horas pese a haberse abonado antes.
Durante ese período denunciaron haber sufrido agresiones físicas, verbales y psicológicas. Perrotta afirmó que recibió golpes de parte del personal penitenciario, mientras que Mármol describió la experiencia como una situación límite.
"Te tratan mal hasta que salís. Si sos latino, para la policía de Estados Unidos no valés nada", expresó.
El reencuentro tras recuperar la libertad
Luego de abandonar la prisión, ambos se reencontraron con familiares y amigos que los esperaban afuera. "Nos pusimos a llorar como si no nos hubiésemos visto en veinte años", contó Mármol.
Los influencers reconocieron que el episodio les dejó importantes consecuencias personales y laborales, ya que aseguraron haber perdido acuerdos comerciales vinculados con la cobertura del Mundial.
La advertencia para los hinchas argentinos
Antes de finalizar el video, ambos aprovecharon para enviar un mensaje a quienes viajarán a acompañar a la Selección argentina en los próximos partidos del Mundial.
"No intenten hacer nada raro ni tratar de colarse. Nosotros ni siquiera quisimos hacerlo y terminamos presos", advirtieron.
También señalaron que, tras los incidentes ocurridos durante el encuentro entre Colombia y Portugal, las autoridades estadounidenses reforzaron los controles sobre hinchas argentinos y colombianos.
Según indicaron, varios de los detenidos aquel día continúan privados de la libertad y algunos incluso enfrentan procesos migratorios que podrían derivar en su deportación.
La causa judicial por el episodio continúa abierta y serán las autoridades estadounidenses las que determinen si existió o no una violación de las normas de acceso al estadio.