A su vez, aquellos ingresos que surgieron específicamente gracias al streaming de canciones y discos fueron un 34% mayores al año anterior y representaron casi la mitad -o el 46,9%- de los ingresos totales de la industria de la música grabada.
La suscripción a servicios de streaming pagos creció un 32,9% y hoy ya son 255 millones los usuarios que tienen cuentas en plataformas como Spotify o Apple Music. El abono que cada uno de ellos paga representa hasta fines de 2018 el 37% de los ingresos del negocio al que hace mención el reporte de IFPI.
Por su parte, la venta de música grabada en formatos físicos cayó un 10,1% y las descargas un 21,2%.