Tras la implementación de las nuevas restricciones, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que se clausuraron cuatro bares y restaurantes porteños "por funcionar fuera de horario y por tener más capacidad de gente de la permitida". Dos de estos comercios funcionan en San Nicolás y los restantes en Palermo y Vélez Sársfield. Según explicaron, se secuestró mobiliario y equipos de música.












