El avance de la pandemia trastocó la vida de los argentinos a niveles impensados y parece ser que el Día del Padre no es la excepción. Para combatir la creciente crisis en las ventas, la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA) propuso trasladar la clásica celebración del 21 de junio al 19 de julio, con la esperanza de que las pymes estén en funcionamiento para ese entonces.












