"Ya no puedo más": las últimas
palabras de una mujer que fue víctima de bullying por la difusión de vídeos
sexuales
Para ella
"ya no era posible" ganarle a la depresión causada por los violentos
episodios a los que la sometieron su primo y otros familiares cuando era niña.
Con el acompañamiento de su madre, el domingo murió de manera pacífica en la
clínica The Hague.
"Pensé por
mucho tiempo si era necesario compartir esto o no, pero finalmente me decidí a
hacerlo de todos modos. Tal vez resultará una sorpresa para muchos, pero yo
pensé en este plan por mucho tiempo, y no tomé la decisión de forma
impulsiva", relató la joven al difundir su despedida.
Allí también
describió que dejó de comer y beber y que tomó, junto a un equipo, la decisión
de dejar de vivir. Detalló: "Iré directo al grano: moriré en un máximo de
10 días. Después de haber luchado y batallado, siento que estoy agotada de todo
esto".
Así mismo, le
dedicó un apartado a sus amigos y familiares en el que les pidió que no la
intenten convencer: "Esta es mi decisión, y no hay vuelta atrás. Amar es
también dejar ir, como en este caso".
Hace algunos
años, Noa ya había contactado una clínica en Holanda pero le habían rechazado
el pedido. Ella, de todos modos, tenía en claro que sólo la muerte arreglaría
sus problemas: "Revivo el miedo, ese dolor, todos los días. Hasta hoy, mi
cuerpo todavía se siente sucio", insistió.
En Holanda, la
eutanasia puede ser realizada desde los 12 años, siempre y cuando la persona
haya planteado su deseo de morir y que un especialista estudie y apruebe que el
sufrimiento del paciente es insoportable.