“Cuando íbamos a subir a la ambulancia, el respirador de transporte no funcionaba. El dispositivo es el que asegura la ventilación de la persona afuera de una unidad de cuidados intensivos”, explica la médica, un elemento que brinda oxígeno y es vital en el marco de una enfermedad que afecta los pulmones.
Sin otra alternativa, Ivana cuenta que debieron ventilar de forma manual al hombre durante todo el recorrido. “No podíamos quedarnos con el paciente ahí”, sostiene. “Corría el riesgo de no llegar con vida a pesar de ser joven”, recalca.
El proceso de ventilación manual consiste en la colocación en la boca del enfermo un dispositivo con una especie bolsa en la parte posterior que se presiona. Se usa en situaciones de emergencia y de traslado.
“Durante el viaje, hay que asegurarse, además, de llevar las drogas necesarias y que le llegue el aporte de oxígeno necesario”, explica Ivana, y afirma que en su hospital ya están acostumbrados a realizar traslados, aunque nunca le había tocado un viaje con un paciente con covid.
“Sí he tenido que derivar gente nevando, hasta el punto que el suero queda helado. Todo lo que es aparatología se deteriora porque desde Jacobacci hasta, por ejemplo, Bariloche no hay asfalto, hay ripio”, asevera.
En cuanto al viaje, afirma: “Fue mucha tensión. No veíamos la hora de arribar con el paciente estable y entregarlo a la UTI de Roca. Afortunadamente, llegó bien, que es lo que siempre tratamos. Que llegue vivo: esa es nuestra función”.