La nena de tres años comenzó un tratamiento en España, a donde viajó con sus padres y Pocho Arismendi, responsable de la Fundación Vientos de Amor para encarar la recuperación de su tumor cerebral.
La ayuda de Daniel Vila y otro dirigentes para Martina
El dirigente Pocho Arismendi, conocido por su labor solidaria con su fundación Vientos de Amor y sus vínculos con el mundo del fútbol, se puso manos a la obra, movilizando una red de contactos que incluyó a personalidades como Daniel Angelici, Coco Basile, Bambino Veira, Luis Islas, Julio Falcioni y Horacio Pagani, entre otros. A su vez, el aporte fundamental de Daniel Vila fue determinante para que Martina pudiera viajar a Europa e iniciar este costoso tratamiento.
La historia de Martina es un testimonio de la fuerza de la esperanza y la importancia de la solidaridad. El artículo original de Diario UNO visibilizó la necesidad de esta pequeña mendocina, y gracias al esfuerzo conjunto de muchas personas hoy Martina tiene una nueva oportunidad de luchar contra su enfermedad en Barcelona.