Las distribuidoras no sólo prometen el acceso, sino también el ahorro de papeleo. Una cuestión a revisar con atención debe ser la mantención de los derechos de autor dado que son conocidos casos de problemas legales posteriores, por eso, la comunidad de artistas e influencers comparte su experiencia de trabajo con cada una de las distribuidoras. Por lo tanto, el camino más fácil o la pregunta a cómo subir música a Spotify y al resto de las tiendas es registrándote a un distribuidor digital y proporcionarle el material que te solicitan.
Luego, este se encargará de que la música sea distribuida satisfactoriamente y con los metadatos correctos en todas las tiendas y plataformas de streaming online.
El interés en cómo subir música no solo es para los artistas o productores, sino también para los usuarios con gustos de nicho o específicos que no encuentran en la plataforma la opción para escuchar sus temas preferidos. Spotify tiene hoy en día 40 millones de pistas disponibles, sin embargo, si en tu biblioteca digital tienen música extravagante y quieres compartirla, será indispensable indagar sobre cómo subir música a Spotify.
Otra cuestión a tener en cuenta es el formato de los archivos, Spotify tiene como formatos disponibles a MP3, MP4 y M4P, por lo que no es posible distribuir archivos tipo FLAC o ALAC, los cuales son comunes a la hora de digitalizar un disco físico. Afortunadamente, también existen gran cantidad de programas y aplicaciones que permiten convertir los formatos.
La versión de PC de la plataforma es indispensable para la subida de contenidos. Spotify está disponible para casi todos los sistemas operativos, incluyendo los más populares: Windows, MacOS, Linux.
Además, Spotify ha lanzado Spotify para artistas, un programa online para ayudar a los artistas a gestionar y personalizar su propio perfil artístico con fotos, biografía, enlaces sociales y otros recursos. Esta cuestión se desarrolló después de los pleitos que la compañía ha tenido con artistas en lo referido a denuncias y reclamos de plagio o falta de apoyo. También la empresa sueca busca con este programa mejorar un costado más amigable y brindar confianza para los artistas más recelosos que se oponen a que la música se añada a la plataforma.
En paralelo, la distribución musical en formato físico mediante discos o vinilos ha decaído desde hace más de una década. Las productoras y artistas hoy encuentran básicamente dos apoyos: la distribución y monetización mediante plataformas digitales, y la realización de giras y conciertos de forma más constante.
Algunos consumidores de música en soporte físico dicen no haber cambiado al formato digital para no perder la calidad del formato analógico. Otros echan en falta de curación de los archivos y prefieren comprar productos verificados por los productores. Estos consumidores también aprecian la experiencia de buscar, abrir, poder ver y exponer los vinilos, sensaciones que el mundo digital no ofrece.
En Spotify cada usuario tiene una oferta musical en función de las reproducciones que realiza, este procedimiento funciona mediante algoritmos, lo cual puede conllevar un efecto burbuja, en el cual la música es automáticamente elegida para el usuario e impide nuevos descubrimientos. Desde los foros de los usuarios, esta es la cuestión con mayores reclamos y consultas dado que se desconoce cómo estos algoritmos están programados, el uso de big data es algo que preocupa a muchos usuarios de la red.