Qué pasó. “Me tiraron un tiro, me muero”, llegó a decir Lourdes Espíndola, la policía bonaerense baleada en Ituzaingó mientras esperaba el colectivo para regresar a su casa. Fernando Altamirano, su pareja que también es oficial de la Fuerza, le avisó a una compañera, quien fue a asistirla. La víctima, en la noche de este domingo, fue declarada con muerte cerebral y su familia ya autorizó a donar sus órganos.











