Las llamas consumieron el auto en cuestión de minutos, sin que ningún transeúnte ni los equipos de auxilio pudieran intervenir a tiempo. La escena fue desgarradora, con restos completamente calcinados y una estructura vehicular irreconocible.
La circulación por la Ruta Nacional 9 permaneció interrumpida durante varias horas, mientras los peritos trabajaban en el levantamiento de pruebas y remoción de los vehículos. Recién hacia la madrugada se normalizó el tránsito en la zona.
El rol de la Justicia y los pasos que seguirán
El Ministerio Público Fiscal intervino rápidamente a través del fiscal Miguel Esteban Fernández. Desde esa dependencia se ordenaron peritajes técnicos, toma de declaraciones y la recopilación de material clave para procesar la mecánica del hecho.
Los rodados fueron retenidos bajo custodia judicial para ser sometidos a pericias más detalladas. La principal hipótesis gira en torno a una posible distracción o una falla técnica en el vehículo de menor porte, aunque por el momento no hay confirmaciones oficiales.
Por su parte, el fiscal determinó que no se adopten medidas privativas de libertad contra el chofer del camión, aunque seguirá vinculado a la causa en carácter de testigo principal. La investigación buscará también posibles grabaciones de cámaras de seguridad, testigos presenciales y el historial técnico del auto y el camión involucrados.
Las víctimas: un viaje que terminó en tragedia
Mario Carabajal y Franco Olea eran conocidos en sus comunidades de origen, Concepción y Aguilares, respectivamente. Según trascendió, ambos tenían vínculos laborales y personales que los llevaron a planear un viaje hacia Bolivia, aunque no se precisó el motivo exacto del trayecto.
El destino final de su viaje quedó truncado en la ruta. La noticia generó profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos, que se enteraron del trágico desenlace durante la mañana del jueves.
Los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial de San Miguel de Tucumán, donde se les practicarán las pericias forenses correspondientes para confirmar las identidades y establecer si hubo algún factor externo que agravara las consecuencias del siniestro.
El foco de la investigación: reconstruir lo irreparable
Con los cuerpos calcinados y el auto destruido, los investigadores deberán apoyarse en otros elementos para generar una reconstrucción lo más fiel posible del hecho. La información clave estará en los peritajes mecánicos, los rastros en el asfalto, el relato del chofer del camión y el análisis de huellas digitales y ADN sobre los restos.
El fiscal Fernández buscará determinar si hubo exceso de velocidad, falla técnica o algún otro factor que explique por qué el Chevrolet Prisma impactó contra el camión de esa forma. No se descarta ninguna hipótesis.