“¡Ay!”, atinó a decir la cronista y de inmediato, desde el piso quisieron saber qué había pasado intuyendo que había caído al agua. En cuestión de segundos, la cámara la tomó mientras buscaba incorporarse, con el agua que la cubría casi por completo y la asistencia de uno de los vecinos.
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La cronista quedó afectada por el accidente
Después de la caída, la cámara volvió a tomar a Bernini, visiblemente afectada por lo que acababa de ocurrir. El pelo y la ropa completamente mojados, el gesto todavía en shock por lo sucedido y sin contacto con el piso, ya que el agua había atentado contra el micrófono y el retorno de la comunicación.
Con ayuda de los vecinos, conocedores de la zona, Paula logró evitar la zanja y cruzar la calle para acercarse al resto del equipo.