Los meses de marzo y abril, dominados socialmente por la cuarentena, impulsó la venta de productos lácteos a valores que no se tocaban desde hace casi dos años.
Los meses de marzo y abril, dominados socialmente por la cuarentena, impulsó la venta de productos lácteos a valores que no se tocaban desde hace casi dos años.
Motorizado por el mayor consumo principalmente de leches no refrigeradas, mantecas y dulce de leche, el sector registró un volumen de ventas superior en un 4,6%, contando los primeros cuatro meses del año, contra el mismo período del año anterior.
Las ventas de leches no refrigeradas crecieron un 39,3%, seguidas por la manteca, con un alza del 19% y el dulce de leche, con un avance de 10,3%.
En tanto, hubo fuertes caídas en los segmentos de leches chocolatadas o saborizadas (-31,4%), postres lácteos y flanes (-15,7%) y leches refrigeradas (-12,6%).
Los datos se desprenden del Observatorio de la cadena Láctea Argentina (OCLA) que apuntó un crecimiento de 2,3% en lo que hace a litros de leche equivalente (litros necesarios para producir los productos elaborados).
El estudio destacó que en enero y febrero las ventas cayeron 5,3% y 2,7% respectivamente, pero subieron en marzo y abril, 7,6% y 5,7%, por el temor producido por la pandemia del Covid-19.
"Claramente las dos últimas cifras se correlaciona con las denominadas compras de pánico ocurridas en la segunda quincena de marzo e inicios de abril. Ya se ve un menor crecimiento en abril y según los datos disponibles, en mayo y lo que va de junio, las ventas retomaron un ritmo similar al que presentaron a principios del año", destacó el informe.
También se resalta que, por el contexto de crisis económica se perciben caídas en productos con mayor valor agregado y/o unitario, tales como yogures (salvo bebibles de litro), flanes y postres, leches saborizadas y quesos de pasta semidura o muy alta humedad.
Por el contrario, producto de las compras para stock familiar y por los controles de precios, "se visualiza un incremento significativo en las leches no refrigeradas y una situación similar en manteca, dulce de leche, quesos cremosos y yogures bebibles de litro", explica.
En sí, el consumo total marcó un alza de 1,8% en millones de litros de leche (2582 millones contra 2536 millones) y un consumo per cápita que llegó a 56,9 litros/habitante de leche equivalente. Anualizado arroja un valor de 184 litros, un 0,9% por encima del registro del 2019.
Los datos de producción también marcan un avance del 8,5%. Se produjeron 3223 millones de litros de leche contra 2971 millones del período anterior, con importaciones que cayeron un 50% y exportaciones creciendo un 22,7%.