"La gente notificada fue en la marcha de la mañana. Fue una fiesta de la tradición y de la patria con banderas argentinas. Ahí la policía tomó datos de algunos productores, que se los dimos de manera voluntaria porque consideramos que no estábamos haciendo ninguna infracción", contó.
Afirmó que ese día regía la fase 5 en el distrito, que hasta el momento sólo tuvo 10 casos de Covid-19, y que el DNU 641 presidencial, que prohibía reuniones de más de 10 personas, había vencido el domingo 16 de agosto.
"Ahora por dos casos nuevos volvimos a fase 3. Es una barbaridad que un Intendente pueda tomar este tipo de medidas, de manera unilateral. Más allá de que todos tenemos los recaudos de cuidarnos en esta pandemia, pero hay una Constitución Nacional que hay que respetar", se quejó.
Además, destacó la falta de sentido común en el hecho de que varios de los notificados deberán presentarse en la Justicia en Bahía Blanca, ciudad donde se registra mayor circulación viral, lo que genera un problema mayor, y posibilidades de contagios por encima de la propia manifestación.
"La ciudad está movilizada y hemos tenido un apoyo muy importante. Pero estas cosas le molestan al Intendente y por eso toma medidas. Es una locura, así haya sido un acto político", afirmó.