La cerealera Vicentín, una de las mayores procesadoras y exportadoras de granos, harinas y aceites del país, en default desde el 4 de diciembre pasado, sumó una nueva modalidad de pago para intentar sanear los pasivos que tiene con los productores.
La cerealera Vicentín, una de las mayores procesadoras y exportadoras de granos, harinas y aceites del país, en default desde el 4 de diciembre pasado, sumó una nueva modalidad de pago para intentar sanear los pasivos que tiene con los productores.
En esta oportunidad, ofreció la realización de un pago único, al contado, equivalente al 50% del importe de los créditos, “que se hará efectivo en la fecha de cierre” (o sea, a los 30 días de quedar firme la resolución judicial que homologue el Acuerdo Preventivo Extrajudicial - APE), destaca en la nueva presentación.
“Lo más importante es que suma la Opción 2, que es pago con quita del 50%. Hay que tener presente que el 50% de quita puede tomarse como pérdida y deducirse de ganancias. Es una opción más. Cada uno podrá optar por la 1, la 2 o seguir por otra vía”, destacaron fuentes cercanas a la compañía a A24 Agro.
La otra opción, que todavía está vigente para los productores, ofrece cancelar los créditos con un pago inicial por el 20% del crédito, con un mínimo de u$s 30.000 o el monto del crédito si éste fuera menor; siendo que en caso de que hubiere un saldo del crédito, sería abonado íntegramente al final del 8vo año, a contar desde la fecha de cierre. Además, se presenta un esquema de deducciones si los productores continúan trabajando con la firma en la entrega de mercadería.
Según se aclara, el APE deberá ser presentado para su homologación antes del 30 de abril de este año.
La firma santafecina, liderada por la familia Padoán y en convocatoria de acreedores desde la semana pasada, poseía una deuda cuando estalló el conflicto que escalaba a u$s 1350 millones, de los cuales unos u$s 1000 millones correspondían a pasivos financieros y el resto (u$s 350 millones) a deudas con productores.
El año pasado, la compañía se ubicó séptima entre las principales exportadoras de granos, detrás de multinacionales como Bunge, AMD, Dreyfus o Cofco, con un total a noviembre de 2,53 millones de toneladas, siendo principalmente maíz lo que envió al exterior. Pero su principal actividad fue la elaboración y exportación de aceites, categoría donde embarcó 1,39 millones de toneladas, siendo la máxima exportadora del país.
En total, es el quinto o sexto jugador del negocio, con una capacidad de molienda propia de 20.500 toneladas. Además comparte la planta Renova, con el grupo Glencore, una de las más grandes del mundo en su rubro.