COLETAZOS DEL CEPO EXPORTADOR

¿Cuánto debe costar la carne al público? Los matarifes pusieron su precio

Desde CAMyA explicaron cómo se compone el precio final de la carne y mostraron los valores de los cortes más consumidos. Críticas a la Casa Rosada y al Consorcio ABC.
El precio de la carne que comen los argentinos

El precio de la carne que comen los argentinos, un punto de ásperas disputas. (Imagen: CAMyA)

En la misma semana en la que la Mesa de Enlace se reunió con gran parte de la cadena de la carne y emitió su propio mensaje hacia el Gobierno por las restricciones a las exportaciones de carne, desde el sector matarife (que no fue invitado a ese encuentro) dieron su propia mirada y lanzaron las críticas del caso. Hacia la Casa Rosada, pero también para los frigoríficos exportadores. Por eso desde la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) advirtieron por los efectos en el día a día del cepo oficial a las exportaciones de carne y además conjeturaron acerca de lo que debería costar cada corte en la carnicería según sus cálculos.

Medidos de acuerdo a la idea de que un comerciante podría sacarle de margen unos $11.150 a cada media res trabajada en su local, una cifra que según expresan desde CAMyA, le serviría al comerciante para solventar costos, impuestos y obtener una porción de ganancia, los cortes más buscados por los argentinos fueron detallados por los dirigentes matarifes en un comunicado que difundieron esta semana.

  • Asado $695,82
  • Bola de lomo $769,31
  • Colita de cuadril $902,14
  • Entraña $695,22
  • Lomo $986,24
  • Vacío $809,04

“El precio final de la carne no es una suma de costos. Como en cualquier mercado competitivo, se determina por interacción entre la oferta (el carnicero) y la demanda (los consumidores). Este precio es independiente de cómo se conforme la cadena productiva hasta llegar a la carnicería. Las variaciones de precios al interior de la cadena modifican la distribución de ingresos de entre eslabones, pero no el precio final de la carne”, remarcaron desde CAMyA.

Por eso resaltaron “el rol del matarife”: entienden que ante un incremento de la oferta y pocos actores “con poder de mercado”, existe un riesgo de que los mismos sean formadores de precio en los hechos, y que el matarife es un eslabón clave para evitar esa situación.

Los efectos del cepo

“La hacienda en pie cerró julio con subas respecto al mes anterior: los machos mostraron incrementos de un 2,6% mensual, mientras que la vaca se incrementó un 4,2% en promedio, recuperando parte del terreno perdido en junio”, señalaron desde CAMyA.

Entienden que en los precios en el mostrador se registró una leve baja en julio, de 1%. “De esta forma se estima que el precio ajustado por inflación retrocedió un 4%”, indicaron.

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CAMyA publicó los valores de referencia.

CAMyA publicó los valores de referencia. "El precio final de la carne no es una suma de costos", dicen.

“El aumento del precio de la hacienda se trasladó en parte en parte a la media res, cuyo precio aumentó en julio un 2,1%”, explicaron.

“Es notoria la baja en la entrada de hacienda al Mercado de Liniers desde el anuncio de cierre de las exportaciones. En julio se comercializaron en el Mercado 81.441 cabezas, un 21% menos que en julio de 2020”.

Por su parte el presidente de CAMyA, Leonardo Rafael, renovó las críticas a las políticas del Gobierno en la materia y lanzó su propio mensaje a los frigoríficos exportadores.

“El cierre de las exportaciones de carne vacuna no logró alcanzar ninguno de los objetivos iniciales planteados por el Gobierno nacional. La carne en los mostradores no bajó, más allá de algún caso muy puntual”, indicó el dirigente matarife.

“El Gobierno se equivocó, porque no solo no bajó la carne en los mostradores, sino que se incrementó el valor de la hacienda. El semáforo en rojo empieza a asomar en la actividad: según estadísticas oficiales, en el último año el rodeo bovino a nivel nacional cayó en un millón de cabezas” apuntó.

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Leonardo Rafael, presidente de CAMyA. Los matarifes dieron su mirada sobre el precio de la carne.

Leonardo Rafael, presidente de CAMyA. Los matarifes dieron su mirada sobre el precio de la carne.

Pero también hubo dardos para los empresarios que mantienen el diálogo con la gestión del Frente de Todos, principalmente nucleados en el Consorcio ABC y que habían sido blanco también de los productores autoconvocados del agro, tras el acto masivo realizado en San Nicolás el pasado 9 de julio. El Consorcio, a su vez, dio su respuesta contundente. Se trata de una situación tensa entre los distintos eslabones de la cadena, y que la decisión presidencial no hizo más que crispar a cada una de las partes.

“Un punto que nos toca de lleno es la decisión de las autoridades nacionales de permitir exportar solo a quienes tengan una planta industrial. Esto es insólito”, expresó Rafael.

“En cualquier otra actividad venden al exterior quienes tienen el producto y la cartera de clientes. Es por demás evidente que esta política está hecha a medida de los frigoríficos exportadores que conforman el Consorcio ABC, en una decisión arbitraria que solo concentra el negocio en pocas manos, para cerrar un Plan de Precios Populares que es un espejismo, al que solo acceden quienes tienen el suficiente poder adquisitivo para comprar en un supermercado”, concluyó el dirigente.

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