Las críticas no fueron pocas, ni suaves. El vicepresidente de la entidad, Gabriel de Raedemaeker, fue el más crudo con su mensaje. "Nos traicionó y ahora entendemos por qué firmó algunas cosas", dijo por aquel entonces.
Por eso, hoy Lestani retomó aquella retórica y devolvió el mensaje. "A cualquiera que le ofrezcan hacer algo en lo que tiene expertise, como ciudadano no puede negarse. Porque sino no podés quejarte", expuso.
“Yo creo que las sillas se ocupan. Para la función pública se necesitan dos cosas, que es lo que aprendí en estos siete meses: un cuero muy duro y tres pares de huevos”, graficó.
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De Raedemaeker había sido uno de los más duros con las críticas a Lestani.
El paso por la gestión pública
Puesto en números, Lestani arriesgó una cifra de reuniones con distintos actores de la cadena agroindustrial. “Más de 130 reuniones con Cámaras y las individuales fueron más de 200”, especificó sobre los encuentros con distintos productores, empresarios y dirigentes. Y aseguró que no le pesó no haber sido un secretario llegado desde la política a un cargo político.
“Las discusiones siempre fueron técnicas en mi caso. Yo soy un cuadro técnico y no voy a discutir de política, eso lo saben mejor los partidarios. Las discusiones se basaban en discusiones técnicas y obviamente había cruces y debates, pero se construían consensos con respecto hacia donde hay que ir y eso es lo fundamental”, postuló.
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Lestani junto a Domínguez. Su paso por el Gobierno duró siete meses.
En ese camino, las retenciones a las exportaciones de granos, el cepo a la exportación de carne, los volúmenes de equilibrio en trigo y maíz y el desacople de precios fueron algunos de los temas que cruzaron al Ministerio que integraba Lestani con, por ejemplo, la Secretaría de Comercio que comandó Roberto Feletti. Por eso el agrónomo recordó aquellos debates entre funcionarios.
“El desacople de precios no existe con los derechos de exportación, son una herramienta de recaudación. Pero pensar en un desacople económico con un producto en góndola, eso no existe”, explicó.
Y aseguró: “tratamos de explicarle (a Roberto Feletti), lo modelizamos, le mostrábamos los impactos de cualquier medida que tomáramos y en el caso puntual de trigo entendió que no era ese el camino más allá de que estratégicamente nosotros hacíamos aperturas determinadas de trigo para poder captar ese alto precio internacional”, indicó.
Pero además, plasmó su pensamiento en la forma en que se deben tratar las políticas para el sector: "Todo abierto o todo cerrado, son posiciones ideológicas, dogmáticas o filosóficas, ninguna de las dos son técnicamente sustentables en el tiempo", planteó. Por ese motivo, explicó que "lo que sí era importante" de su rol era "mostrarle a todas las personas que toman decisiones cuál es la situación real".