Producción y consumo

El precio de la carne: el Gobierno pone todo en la cancha para revertir una goleada histórica

Comienza el programa de ofertas para generar un nuevo "precio oficial" de la carne vacuna. Mientras tanto, la "carne libre" sigue sin encontrar techo.
Marcos Lopez Arriazu
por Marcos Lopez Arriazu |
Hoy debuta un nuevo acuerdo de precios para la carne vacuna.

Hoy debuta un nuevo acuerdo de precios para la carne vacuna.

Con el objetivo de frenar la suba de los precios de la carne, el Gobierno pone en marcha este miércoles el acuerdo alcanzado con industriales y supermercados para ofrecer hasta fin de año nueve cortes de carne vacuna a precios accesibles, que se suman a los dos ya incluidos en el programa Precios Cuidados. De esta forma, buscará retrasar lo más posible el traslado al consumidor de la suba de las cotizaciones de la hacienda que se viene registrando en Liniers.

El contexto: un consumo interno señalado como el más bajo en cien años, la pérdida del poder de compra del salario y los pronósticos de una provisión de hacienda restringida por varios meses más.

Un equipo de toda la cancha

Aunque en el banco no están Marcelo Gallardo ni Miguel Angel Russo ni Pablo López, el DT Matías Kulfas y su ayudanta de campo, Paula Español (aunque algunos los consideren una dupla técnica, no siempre del todo coordinada), pudieron meter en cancha un once titular que prometen dar batalla.

El arquero, Carne picada ($265), es sólido, con muchos recursos para salvar al equipo de cualquier apuro y hasta salir jugando por abajo con algún lujo a la boloñesa.

El rasgo distintivo de la defensa es la dureza de sus centrales: Carnaza ($379) y Roast beef ($409). Se podrá decir que son rústicos, pero cuando el equipo está en apuros, siempre se agradece su presencia. Los laterales, Falda ($229) y Espinazo ($110), no tienen mucho desarrollo físico, pero son ligeritos y una buena alternativa para un rápido contraataque.

Además de fuerte, el medio campo es versátil. Los volantes, Tapa de asado ($429) y Paleta ($485), siempre están preparados para cortar con firmeza y pasar la pelota con precisión a Bola de lomo ($515), el creativo del equipo, capitán y preferido de toda la familia, frito o al horno.

Y finalmente, la delantera es temible: Matambre ($549) y Vacío ($499), tradicionales y rendidores, siempre están listos para acompañar al histórico goleador de todas las canchas, Asado ($359), que para este partido se preparó de forma especial con una rebaja extra del 10%.

Hay que decir que estos valores, que además de la rebaja del asado implica para algunos cortes mantener los del acuerdo anterior y en otros subas en torno al 5%, estarán vigentes hasta fines del mes de julio, cuando tendrán la primera actualización trimestral.

Pero más allá del talento de los jugadores, la dupla técnica consiguió un acuerdo con mayor volumen de oferta durante más días a la semana y con una cobertura territorial más amplia. Las 8.000 toneladas mensuales previstas -aproximadamente el 5% del consumo nacional-, se podrán encontrar de lunes a viernes en las principales cadenas de supermercados, todos los días en el Mercado Central de Buenos Aires y también habrá una flota de camiones itinerantes con precios aún más bajos para algunos cortes.

Acuerdos y desacuerdos

El acuerdo que debuta este miércoles fue rubricado por el Consorcio de Exportadores ABC (principal proveedor del canal supermercados), los frigoríficos exportadores nucleados en la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (CADIF), en la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (FIFRA) y en la Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA); la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) y las carnicerías del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA).

Quiénes quedaron nuevamente afuera, y le hicieron notar su disgusto a los funcionarios, fueron los matarifes integrantes de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA).

Ayer, CAMyA denunció que las negociaciones con los exportadores impactaron en la cadena de ganados y carnes, ya que “las autoridades establecieron nuevas reglas de juego para el acceso a la exportación y la manipulación de la media res”. En ese sentido, apuntaron al “sistema de troceo”, cuya implementación en 2022 podría generar “un aumento del 15%” en el precio de la carne al mostrador por los mayores costos de la nueva exigencia.

Además, pidió que se deje al sector participar de la exportación, ya que recientemente se agregaron más obligaciones para los operadores sin plantas. Y planteó que a través del acuerdo con los frigoríficos exportadores, la carne en oferta “estará disponible en los hipermercados, donde ninguna persona con bajos recursos puede acceder”. Por eso, consideró que “el acceso a destinos externos” permitiría a los matarifes “generar un excedente que podemos volcar al ámbito doméstico, a precios ventajosos para los consumidores” a través de carnicerías.

Consumo más bajo en cien años

Otro dato que no se puede perder en el análisis es la constante caída del consumo doméstico de carne vacuna. Más allá de la polémica sobre si se debe a motivos económicos o a una cuestión de oferta, lo concreto es que, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carne de la República Argentina (CICCRA) en abril "el consumo aparente por habitante habría llegado a 45,2 kg/año, un nivel 12% inferior al de un año atrás y el más bajo en cien años". La reducción estaría explicada “en un 90% por la retracción del nivel de faena y producción" de carne vacuna.

¿Esto implica que el bolsillo no influye? Para los argentinos, comer carne es cada vez más difícil. Un estudio de la Asociación de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) reflejó que la relación de las variables “salario” y “carne” es la más baja de los últimos 15 años. Según la estimación, el sueldo promedio permite comprar 180 kilos, el peor poder de compra desde 2006.

A pesar de que entre 2010 y 2011 la misma medición había rozado los 190 kilos, para este año el alza en los precios de góndola y la caída de los salarios promedios hicieron lo suyo. Por el contrario, la media de los últimos años es de 250 kilos.

Ojo, el informe de CREA señala también que el cierre de las exportaciones no es la solución. Según las estadísticas, las restricciones a las ventas externas tuvieron un beneficio a partir de 2006 en la medición salarios-kilos de carne, con un pico en el bienio 2008-2009, pero a partir de 2010 se vio una baja superior al 18% en la capacidad de compra.

Salarios carne .jpg
El poder de compara de carne del salario, en su nivel más bajo en 15 años.

El poder de compara de carne del salario, en su nivel más bajo en 15 años.

Sobre esto también hecha luz un trabajo del Observatorio Rural Argentino, que compara la evolución del precio de tres cortes tradicionales (asado, bola de lomo y picada común) en relación al dólar durante el periodo de enero 2015 a enero 2021.

Allí se ve claramente que si bien hubo un encarecimiento de la carne en moneda norteamericana durante los últimos dos años, los precios aún se encuentran por debajo de los picos de 2015.

Precio de la carne vs dólar.jpg

Entonces, perdiendo el salario contra la inflación y el dólar, parece razonable aplicar la conclusión popular que dice: “No es que la carne esté cara, sino que yo estoy muy barato”.

¿Puede seguir subiendo?

Con un impresionante impulso en el último trimestre, el precio de la carne vacuna subió en torno al 74% en 2020. El movimiento estuvo en línea con lo sucedido en el mercado de Liniers, donde la hacienda aumentó el 72% en el mismo período, según los datos de CICCRA.

Viendo la evolución más cercana, entre abril de 2020 y abril de 2021 el valor de los cortes vacunos creció 61% en promedio, período en el cual el animal en pie en Liniers subió 95%, también de acuerdo a los datos de CICCRA. Dicho de otra forma, la industria y el comercio viene conteniendo los aumentos al mostrador.

Y el motivo principal para que la hacienda haya subido tanto es la menor faena, que en abril registró una baja del 18%, marcando una caída del 6% en el primer cuatrimestre. Para Federico Santángelo, de AgroIdeas, esta situación está lejos de mejorar. “Hoy sigue sin ser negocio el engorde a corral, lo que provoca la falta de los animales livianos típicos de consumo”, explicó a A24.com Agro.

“Esto hace que los productores estén engordando sus animales a pasto, pero sin tanta intensificación, lo que hace el proceso más económico, pero mucho más lento. La oferta seguirá siendo escasa en lo inmediato”, agregó.

¿Cuánto puede durar esta situación? El especialista considera que “por lo menos cuatro meses más, dependiendo de los números del feedlot, hoy impactado por el precio del maíz”.

Mientras tanto, la “carne libre” (fuera de los acuerdos) sigue su ascenso. Según un relevamiento de CAMyA, en marzo el valor de la media res en gancho tuvo un incremento mensual del 12% y el precio promedio de los cortes en la carnicería fue de $619, un 4% por encima del registrado en marzo.

Y en esta parte, los matarifes dan en la clave al sostener que “el precio final de la carne no es una suma de costos” sino que surge de la “interacción entre la oferta (el carnicero) y la demanda (los consumidores)”.

Por eso, más allá de resaltar el valor de no dejar jugadores fuera de esa competencia, la clave para el futuro de los precios será la recuperación del bolsillo de los consumidores.

Mientras tanto, el equipo de las ofertas, marcará el ritmo de la cotización de la "carne oficial" mientras la "carne libre" jugará su propio partido.

Se habló de