El contratista rural es un modelo de prestación de servicios que solo existe en nuestro país. A partir de esta figura, el productor agropecuario contrata un servicio para las actividades de siembra y cosecha. De esta manera, la empresa agrícola, titular o locataria del inmueble donde se realizan las tareas, asume los riesgos de la actividad pero conservando el uso y goce del predio rural.










