Alpine es la historia de una marca y de una historia humana. Desde ahora, es también la historia de un renacimiento.

Alpine: La historia de la marca deportiva francesa

Alpine, perteneciente al Grupo Renault, tiene una gran difusión mundial este año al competir en la Fórmula 1 con Fernando Alonso
09 de abril de 2021 - 21:59
Con el Alpine A110

Con el Alpine A110, la marca logró el éxito comercial. La producción de los A110 no paraba de aumentar, las victorias en rally se acumulaban, los éxitos de los prototipos en Le Mans hacían famoso al Alpine ("El litro de gasolina más rápido del mundo") y Henri Grandsire, campeón de Francia F3 en Alpine, encarnó para televisión al famoso personaje de cómic Michel Vaillant que pilotaba Alpine-Vaillant. El A110 evolucionó de manera regular. Primero lo hizo con un motor 1108 cm3, después con un motor 1255 cm3, y más adelante con un 1565 cm3 y un 1605 cm3. En cuanto a la estética, las modificaciones eran de orden menor, pero múltiples: calandra con cuatro faros, aletas más anchas, radiador delantero, tiradores con botón de puerta, faldón trasero desmontable, etc… hasta 1977, último año de producción (1600 SX con un motor de 1647 cm3).

El 25 de junio de 1955 se creó la SARL (Société des Automobiles Alpine) y a principios de julio el propio Jean Rédélé presentó tres coches A106 (A como Alpine y 106 en referencia a la mecánica 1062 de los 4 CV que le sirvió de banco de órganos). El primero es azul

El 25 de junio de 1955 se creó la SARL ("Société des Automobiles Alpine") y a principios de julio el propio Jean Rédélé presentó tres coches A106 (A como Alpine y 106 en referencia a la mecánica 1062 de los 4 CV que le sirvió de banco de órganos). El primero es azul, el segundo blanco y el tercero rojo. No hay nada que añadir. «Un coche francés para que brillen los tres colores en carretera y en las competiciones”. El 6 de octubre de 1955, Jean Rédélé lanzó oficialmente su marca y sus vehículos con ocasión del 42º Salón del Automóvil de París.

En 2021

En 2021, el programa de Alpine en automovilismo pasa a un nivel superior con la llegada de la marca al campeonato del mundo de Fórmula 1 bajo el nombre de Alpine F1 Team, contando con la presencia al volante del bicampeón del Mundo Fernando Alonso, sin olvidar el salto a la categoría reina (LMP1) del campeonato del mundo de resistencia de la FIA WEC, con el nombre Alpine Endurance Team.

Alpine tiene una historia particularmente deportiva y muy ligada a Renault.

Jean Rédélé fue el hijo mayor de Madeleine Prieur y Emile Rédélé, concesionario Renault en Dieppe y antiguo mecánico de Ferenc Szisz, el primer "piloto de fábrica" de Renault Frères, vencedor del Gran Premio de la Sarthe en 1906 en Le Mans y segundo en el Gran Premio del ACF de Dieppe en 1907.

Emile Rédélé había sido contratado por el mismo Louis Renault a principios del siglo XX.

Tras la Primera Guerra Mundial y a petición de Louis Renault, el joven Emile Rédélé se instaló en Dieppe y abrió allí la concesión Renault de la calle Thiers. Dos años más tarde nació Jean-Emile-Amédée Rédélé, el 17 de mayo de 1922.

Después de realizar unos brillantes estudios en Normandía, Jean Rédélé obtuvo el bachillerato durante la Segunda Guerra Mundial y conoció a personajes tan diferentes como Antoine Blondin, Gérard Philipe o Edmond de Rothschild. Destinado en un principio a convertirse en subprefecto, optó por cambiar de orientación y entrar en la Escuela de Estudios Superiores de Comercio de París.

Allí adquiriría una doble competencia económica y comercial, obteniendo su título en octubre de 1946, no sin antes enviar una memoria de prácticas a la Dirección General de Renault. En ella, Jean Rédélé defendía algunos puntos de vista novedosos sobre la estrategia comercial del primer constructor nacional francés, con la suficiente convicción para que Pierre Dreyfus, el presidente de Renault, le convocara a Boulogne-Billancourt… Para ayudarle a poner sus ideas en acción, sería nombrado Concesionario oficial en Dieppe para suceder a su padre.

Jean Rédélé tenía veinticuatro años y era, desde este momento, el concesionario de automóviles más joven de Francia.

Se lanzó a la competición automovilística en 1950, estimando que «la carrera es el mejor banco de pruebas para los modelos de serie y la victoria es el mejor argumento de venta». Como era natural, eligió el nuevo 4 CV Renault como medio promocional.

JEAN RÉDÉLÉ, GANADOR DE CARRERAS AUTOMOVILÍSTICAS

El 24 de julio de 1950, se inscribió en el «Primer Rally de Dieppe». En su tierra y ante otros cuarenta competidores, impuso su 4 CV en el primer puesto por delante de los 203 Peugeot y otros Salmson más potentes.

Esta victoria fue aplaudida por la prensa y la Régie Renault, quiene le propuso, en 1951, correr en el XXº Rally de Montecarlo en un "1063", la versión "especial carrera" del 4 CV. Terminó cuarto de su categoría y después segundo en el Segundo Rally de Dieppe. Su carrera de piloto empezó a adquirir notoriedad. Primero en el Primer Rally de Dax, quinto en el Rally del Dauphiné, tercero en el tremendo Marathon de la Route que se celebraba entre Lieja, Roma y Lieja, tercero de nuevo en el Tour de Francia del Automóvil, concluyó su temporada ganando el Tour de Bélgica.

Jean Rédélé y su copiloto Louis Pons participaron en las muy exigentes "Mille Miglia", una carrera de mil quinientos kilómetros disputada en carreteras abiertas, en continuo, entre Brescia, Roma y Brescia (Italia). Ganaron en su categoría batiendo todos los récords y dejando a sus perseguidores a más de una hora detrás de ellos en la meta.

Oficialmente inscrito por Renault en las 24 horas de Le Mans 1952, Rédélé y su 4 CV iban en cabeza de su categoría el domingo a las trece horas, esto es, dos horas antes de la meta, cuando de repente tuvo que abandonar. Se tomó la revancha en el Tour de Francia Automovilístico terminando tercero en la clasificación general. Toda una hazaña, dada la relativa modestia de su coche.

En 1953, Rédélé y Pons ganaron en su clase en las "Mille Miglia" y de nuevo con el 4 CV 1063, pero Jean Rédélé hierve de impaciencia por pilotar el "Renault Spéciale" pedido en Italia. Desde la primera salida, Rédélé ganó la clasificación general con su "Renault Spéciale", por delante de dos Jaguar y un Porsche.

En 1954, Rédélé y Pons se impusieron en las "Mille Miglia", que se convirtió en su prueba fetiche, y después en el Criterium de los Alpes. «Donde más me divertí fue recorriendo los Alpes a bordo de mi 4 CV Renault. Por eso decidí que mis futuros coches se llamaran "Alpine". Mis clientes tenían que experimentar este placer de conducir al volante del coche que quería construir» contaba Jean Rédélé.

Tras una temporada 1954 igual de prodigiosa que la de 1953, Jean Rédélé pasó a ser considerado un gran piloto. Este cumplido le llegó directo al corazón, si bien en su fuero interno sabía que pronto tendría que escoger entre pilotar sus coches o pilotar su empresa.

En 1955, al poco de recibir su "Rédélé Spéciale", el segundo coche producido expresamente para él en Italia, Rédélé terminó segundo en las «Mille Miglia», por detrás de Jean-Claude Galtier a bordo de un "Rédélé Spéciale".

Este doblete hizo que Jean Rédélé se decidiera a crear su marca: se llamaría "Alpine" y tendría su base tanto en París, en la calle Forest, como en Dieppe, en la avenida Pasteur.

CREACIÓN DE ALPINE EN 1955

Jean Rédélé muy pronto percibió el potencial de una marca de automóviles que deseaba construir sobre unos principios básicos sencillos: un coche con una concepción novedosa y una mecánica sencilla pero competitiva, bajo una carrocería ligera y atractiva, que utilice un máximo de piezas de serie para conseguir un precio de coste y un coste de mantenimiento bajos en comparación con las prestaciones que ofrece.

El segundo principio desarrollado por Jean Rédélé fue impulsar su actividad nacional con la cesión de licencias a escala internacional.

El 25 de junio de 1955 se creó la SARL ("Société des Automobiles Alpine") y a principios de julio el propio Jean Rédélé presentó tres coach A106 (A como Alpine y 106 en referencia a la mecánica 1062 de los 4 CV que le sirvió de banco de órganos). El primero es azul, el segundo blanco y el tercero rojo. No hay nada que añadir. «Un coche francés para que brillen los tres colores en carretera y en las competiciones”.

El 6 de octubre de 1955, Jean Rédélé lanzó oficialmente su marca y sus vehículos con ocasión del 42º Salón del Automóvil de París.

La "Sociedad RDL", creada por Jean Rédélé con base en Dieppe, había pedido un cabrio a Giovanni Michelotti y lo recibió a principios de 1957. El estilo de este cabrio, con unas líneas puras y sencillas, marcaría definitivamente Alpine.

En 1958, el A106 evolucionó hacia el A108. Primero lo hizo con la antigua plataforma y después, a partir de 1960, con el chasis de viga, una auténtica innovación y el verdadero secreto de la agilidad de los Alpine.

Tras producir 251 coches, el coach y después el coupé dejarían paso al cabrio y al berlinette.

El mito estaba naciendo.

Equipado con un motor de Dauphine Renault, el A108 muy pronto dio lugar al A110 que se benefició del Renault 8 como banco de órganos.

Con el Alpine A110, se logró el éxito comercial. La producción de los A110 no paraba de aumentar, las victorias en rally se acumulaban, los éxitos de los prototipos en Le Mans hacían famoso al Alpine ("El litro de gasolina más rápido del mundo") y Henri Grandsire, campeón de Francia F3 en Alpine, encarnó para televisión al famoso personaje de cómic Michel Vaillant que pilotaba Alpine-Vaillant.

El A110 evolucionó de manera regular. Primero lo hizo con un motor 1108 cm3, después con un motor 1255 cm3, y más adelante con un 1565 cm3 y un 1605 cm3. En cuanto a la estética, las modificaciones eran de orden menor, pero múltiples: calandra con cuatro faros, aletas más anchas, radiador delantero, tiradores con botón de puerta, faldón trasero desmontable, etc… hasta 1977, último año de producción (1600 SX con un motor de 1647 cm3).

En total se habrán producido aproximadamente 7.500 berlinettes que destacaron en todos los terrenos (rallys, circuitos, rallycross, carreras en cuesta, carreras sobre hielo, etc…).

DE ALPINE A ALPINE-RENAULT, DE 1973 A 1995

El creciente éxito de Alpine impulsado por la berlinette A110 obligó a Jean Rédélé a crear una segunda unidad de producción en Thiron-Gardais (en el departamento francés del Eure y Loir).

En efecto, Jean Rédélé se enfrentaba a un aumento de los pedidos de berlinettes que el taller de la avenida Pasteur no era capaz de satisfacer. Así pues, la fábrica de Thiron-Gardais produciría chasis y carrocerías ensambladas de A110, pintadas y guarnecidas, que se transportarían en camiones hasta Dieppe para recibir la mecánica. A cargo de Daniel Vue, un colaborador también de Dieppe, esta unidad sería operativa hasta ser comprada por Renault.

Paralelamente a este incremento de la capacidad industrial, Jean Rédélé ideó un nuevo coche: el A310, que se presentó en el Salón de Ginebra de 1971. Este coche, diseñado por el propio Jean Rédélé, tenía por vocación arraigar la marca en el ámbito de los coches deportivos y de Gran Turismo. Este coche mantenía la distancia entre ejes tradicional de 2,27 metros (como en el Porsche 911) y era todo un logro de equilibrio estético. Jean Rédélé crearía para él una nueva planta industrial: la fábrica de la avenida de Bréauté, en Dieppe.

Pero el A310 y la nueva fábrica de Dieppe iban a ser víctimas de la crisis petrolera de 1973. Como consecuencia, los volúmenes de venta mermarían de manera considerable. No obstante, el A310 evolucionó de manera regular y encontró su mercado.

Después del cuatro cilindros 1605 cm3 de 140 CV en 1971, a partir de 1974 contaba con la inyección y, a partir de septiembre de 1976, se le dotó del motor V6 2700 cm3 de 150 CV procedente del Renault 30 TS.

En 1981 se benefició del tren trasero del nuevo Renault 5 Turbo. Tras más de 11.600 unidades producidas (2340 en versión cuatro cilindros y 9287 en versión seis cilindros), le tocó retirarse y, en 1985, dejar paso al nuevo GTA.

Entretanto se lanzó con éxito el Renault 5 Alpine, del que se producirían 56.000 unidades en versión “atmosférica” de 1976 a 1980 y 23.000 en versión "turbo" entre 1981 y 1984.

El nuevo GTA (Gran Turismo Alpine) era muy innovador en su proceso de fabricación.

La carrocería de poliéster se “pegaba” al chasis, lo que le proporcionaba una rigidez excepcional. Además de esta innovación tecnológica decisiva, el coche poseía un coeficiente SCx récord que le permitía aunar prestaciones y sobriedad que se sumaban a un confort absoluto. Inicialmente dotado de un motor de 2849 cm3 que desarrollaba 160 CV, el GTA alcanzaba más de 230 km/h. Unos meses más tarde apareció en el mercado una versión turbo. Sus 200 caballos hicieron que el coche fuera calificado por la prensa como “avión de caza de la carretera".

El modelo dio lugar a dos versiones fuera de lo común: el "Europa Cup" (no homologado para la carretera) destinado a correr como “telonero” de los Grandes Premios de Fórmula 1 entre 1985 y 1988 (69 ejemplares); y la versión "US", con faros retráctiles, destinada a ser exportada a los Estados Unidos en el marco de los acuerdos comerciales e industriales con "American Motors", filial estadounidense de Renault.

En 1989, apareció la versión "Mil Millas" –homenaje a los primeros Alpine victoriosos de Jean Rédélé– en serie limitada numerada (cien ejemplares). En 1990 se lanzó la versión "Le Mans" –otro homenaje a las victorias de Alpine en las 24 Horas– con mecánica V6 Turbo depolucionada.

En 1990, se ofreció el A610 equipado con un motor turbo de 2963 cm3 a los clientes de deportivos europeos. La prensa fue unánime y elogió el comportamiento dinámico de este excelente rutero. Sin embargo, los clientes se resisten y pese a la serie especial "Magny-Cours", el modelo desapareció del catálogo a finales de 1995 tras 818 ejemplares producidos.

Jean Rédélé siempre confió en Renault. Gracias a este entendimiento, los coches producidos en Dieppe se llamaron Alpine-Renault a partir de finales de 1967, fecha en que la marca de Jean Rédélé fue la encargada de representar oficialmente a Renault en competición.

A partir de esta fecha, los Alpine lucirían el rombo Renault en el capó y los vínculos económicos se estrecharían. En 1973, dichos vínculos se concretaron con una participación de Renault de un 70% en el capital de Alpine. La Nueva Sociedad Alpine se gestionó a partir de entonces bajo la forma de sociedad anónima con Junta y Consejo de Vigilancia.

UNA POLÍTICA DE EXPORTACIÓN NOVEDOSA

Tras un doble intento, en los Estados Unidos y en Bélgica. donde se ensamblaron algunos Coachs en Herstal, Jean Rédélé decidió dar un paso más. Entendía que el futuro estaba en la internacionalización y era consciente de que su empresa, a la que aún no apoyaba la potente Régie Renault, no contaba con los medios financieros para crear y desarrollar una red de exportación con “importadores oficiales". Así que en lugar de exportar, pensó en proponer a sus socios un proyecto industrial.

El primer objetivo fue Brasil, donde pronto se llegó a un acuerdo con Willys Overland do Brazil que ya producía Dauphine bajo licencia Renault. A partir de 1960, las berlinettes A108, coupé y cabrio, producidos con utillajes procedentes de Dieppe, salieron de los talleres de Sao Paulo con el nombre de Interlagos, el famoso circuito de automóvil de la ciudad. El contrato duraría seis años y permitió producir más de mil coches deportivos.

El segundo país al que se apuntó fue España. Jean Rédélé contactó con FASA, sociedad automovilística que también producía Dauphine bajo licencia en España. Así pues, cerca de dos mil ejemplares de Alpine FASA fueron producidos en Valladolid entre 1964 y 1978.

Este doble éxito llevaría a Jean Rédélé a negociar con la empresa mejicana Dina, que acababa de firmar un contrato con Renault para producir Renault 8. De este modo, a partir de 1963 se produjeron los Dinalpin en las instalaciones de las afueras de Ciudad de México. La colaboración concluiría en 1971 tras 700 coches producidos.

Un último intento vería la luz, esta vez a petición de Renault, con Bulgaria. La fábrica de Plovdiv, propiedad de Renault y del Estado búlgaro, produciría Renault 8. Y ya que algunos dirigentes del país deseaban un modelo nacional, también nacería el Bulgaralpine, del que se produjeron cincuenta ejemplares a finales de los años sesenta.

En cada país productor los Alpine corrieron y vencieron conducidos por campeones de la talla de Emerson Fittipaldi, futuro Campeón del Mundo de F1 y vencedor en Indianápolis para los Interlagos; Carlos Sainz, futuro Campeón del Mundo de rallys para FASA, Ilia Tchubrikov, Campeón de Europa del Este para Bulgaralpine, etc…

RENACIMIENTO DE ALPINE

El relanzamiento de Alpine nunca fue descartado por los dirigentes de Renault, conscientes de contar con una "joya" en su cartera.

El éxito del prototipo Alpine A110-50 creado para celebrar el cincuenta aniversario de la berlinette, y que rodó en los circuitos de Mónaco y de Le Mans en plan demostración, el entusiasmo de los espectadores en el Rally Montecarlo Histórico 2013, donde corrieron cinco A110, y la cobertura de prensa del anuncio del relanzamiento de Alpine demostraron que era algo muy esperado.

Paralelamente, los equipos de diseño, de ingeniería y de compras dedicados a Alpine remataron el concepto general del coche de serie, y fijaron el estilo de este primer vehículo del renacimiento de la "A con flecha" llamado A110, como su ilustre predecesor. Para ello, la fábrica histórica de Dieppe se benefició de importantes inversiones a partir de 2014, mientras que ya rodaban algunos ‘muletos’ para probar algunas soluciones e innovaciones técnicas.

A finales de enero de 2015, con ocasión de la exposición "Concept Cars et Design Automobile" bajo la Cúpula de los Inválidos, se presentó al público la maqueta a escala 1:1 del Alpine Vision Gran Turismo, el nuevo héroe del juego de simulación "Gran Turismo".

Después, la historia se aceleró con la presentación, en la apertura de las 24H de Le Mans 2015, de un showcar llamado Alpine Célébration destinado a celebrar el 60 cumpleaños de la marca.

En febrero de 2016, el relanzamiento de Alpine se hizo oficial con ocasión de una conferencia de prensa internacional en el puerto de Mónaco, lugar altamente simbólico para una marca que ganó el rally de Montecarlo en dos ocasiones.

El show car Alpine Vision que se reveló en aquella ocasión, prefiguraba el vehículo de serie que se estaba preparando. Este nuevo modelo desarrollaría 252 CV y sólo pesaría 1083 kg para obtener una excelente relación peso/potencia, característica que hizo el éxito de los Alpine desarrollados por Jean Rédélé y sus equipos. Estos dos elementos esenciales del desarrollo del vehículo permitieron respetar el ADN de la marca: ligereza y agilidad.

A finales de 2016, Alpine anuncia la apertura de los pedidos anticipados del Alpine A110 Première Edition, una serie limitada de 1955 ejemplares en referencia al año de creación de la marca por Jean Rédélé. Toda esta serie limitada recibió pedidos anticipados… en menos de una semana.

La comercialización del Alpine A110 Première Edition arrancó a finales de 2017 y continuó hasta 2018 en Europa con 60 puntos de venta, así como en Asia (Japón, Singapur, Australia). En 2018 se lanzaron nuevas versiones del A110 llamadas Pure y Legende.

En marzo de 2019, los periodistas miembros del jurado del coche europeo del año (COTY) sitúan al Alpine A110 en segunda posición (empatado a puntos con el primero) en la clasificación final entre una selección de más de 60 vehículos lanzados en 2018. Desde su lanzamiento, este modelo ha obtenido numerosos premios de deportivo del año otorgados por periodistas en varios países europeos.

Nada más lanzar el A110, Alpine desarrolló en paralelo una versión más potente llamada A110S (292 CV), dotada de un chasis específico en el que precisión de pilotaje y estabilidad a alta velocidad se habían modificado para satisfacer a unos clientes más exigentes en cuanto a deportividad. Esta segunda versión se comercializó a finales de 2019.

Alpine siguió enriqueciendo su catálogo y propuso en 2020 una versión A110 GT Legende, la interpretación más elegante del A110 hasta la fecha que se reveló junto a la versión A110 Color Edition 2020. Este año rico en novedades contó también con el lanzamiento del programa de personalización Atelier Alpine.

En el marco del plan estratégico «Renaulution» desvelado el 14 de enero de 2021 por Luca de Meo, CEO del Grupo Renault, Alpine desveló sus proyectos a largo plazo para posicionar la marca a la vanguardia de la innovación.

Las actividades de Alpine Cars, Renault Sport Cars y Renault Sport Racing se agrupan en una sola entidad bajo la insignia Alpine. Juntas plantean las bases de una marca automovilística de «nueva generación» destinada a unos clientes exigentes y apasionados.

La nueva organización, la intensificación de las sinergias con el Grupo Renault, la Alianza y la colaboración con socios seleccionados serán esenciales para respaldar el plan producto Alpine. Dicho plan incluye un deportivo compacto (Segmento B) 100 % eléctrico basado en la plataforma CMF-B EV de la Alianza, un crossover deportivo (Segmento C) 100 % eléctrico basado en la plataforma CMF-EV de la Alianza, y un sustituto 100 % eléctrico del A110 desarrollado con Lotus.

LA COMPETICIÓN: LOS GENES DE ALPINE

Alpine es una marca deportiva. Lleva la carreras en la sangre. Por supuesto, esta imagen se fue perfilando a lo largo de los rallys, pero también en prototipos en las más grandes carreras de resistencia, empezando por las 24 Horas de Le Mans, la prueba reina del calendario. De igual modo se coronaron en monoplazas, la disciplina más exigente del automovilismo, y en rallycross, la prueba que exige una solidez a toda prueba.

En rally, todo comenzó con los Coachs A106. Independientemente de Jean Rédélé, algunos pilotos hicieron que este primer Alpine triunfara. En unos años formaron el primer contingente de pilotos profesionales: se llamaban Henri Greder y Jean Vinatier. Este es por sí solo un monumento del deporte del automóvil. Adquirió uno de los primeros coachs Alpine y lo inscribió en las Mil Millas. Tenía 23 años y una hermosa carrera a sus espaldas que se aceleraría cuando Jean Rédélé, en 1964, le confiara los Alpine: Prototipo en las 24 Horas de Le Mans, monoplaza de Fórmula 2 Alpine Gordini y, naturalmente, la berlinette en Rally.

Su mayor orgullo fue ganar una Copa de Oro en la Copa de los Alpes, ya que solo los ingleses Appleyard y Stirling Moss podían presumir de poseer tal trofeo. Tras pilotar el Alpine A220 3 litros en Le Mans, se proclamó Campeón de Francia de Rallys en 1969 en una berlinette.

La llegada del A110 a las carreteras de rally abriría la carrera a otros pilotos como Gérard Larrousse quien, de no haber sido sorprendido por una placa de nieve dejada en el recorrido por espectadores necesitados de emoción, tendría que haber ganado el Rally de Montecarlo 1968. Más tarde, Larrousse pilotará Prototipos Alpine antes de ser director de la escudería F1 Renault.

Pero sería sobre todo el equipo de los "Mosqueteros" creado por Jacques Cheinisse, el director deportivo de la marca, el que dejaría huella. Formado por el funámbulo Jean-Luc Thérier, el perfeccionista Bernard Darniche, el sólido Jean-Pierre Nicolas y el genial Jean-Claude Andruet, el equipo tenía mucho empaque.

El año 1971 sería el del triunfo en el Campeonato Internacional de Rallys, una especie de anticipo del futuro Campeonato del Mundo. Un año antes, Jean-Claude Andruet había sido coronado Campeón de Europa de Rallys.

Este excelente piloto ya había ganado el título de Campeón de Francia de Rallys en 1968. Jean Vinatier le sucedió en 1969 hasta que el increíble Jean-Claude recuperó su título en 1970. En 1971, se coronó Jean-Pierre Nicolas y en 1972 le tocó a Bernard Darniche. El cuarto mosquetero, Jean-Luc Thérier, gana al fin el título de Campeón de Francia.

Durante ocho años, la berlinette estuvo en lo más alto del podio, y en particular durante esta excepcional temporada de 1973 en la que, pese a un presupuesto muy limitado con respecto al resto de competidores, Alpine no dudó en ir en busca del grial absoluto, el título de Campeón del Mundo de Rallys.

Para empezar, el equipo azul realizó un auténtico "strike" al conseguir cinco de las seis primeras plazas de Rally Montecarlo. Más aún, las berlinettes consiguen el triplete con, por orden, Andruet, Anderson y Nicolas, además de con Thérier y Piot en el quinto y sexto puesto.

Aquel año Jean-Luc Thérier añadiría otra hazaña a su palmarés: terminar cuarto en el Rally de Suecia, auténtico coto decaza privado de los pilotos escandinavos. A esto se suma un nuevo doblete en el Rally de Portugal con Thérier y Nicolas y la victoria de Darniche en el Rally de Marruecos, aún desconocido para él.

En Grecia, entre piedras y bajo el sol, Thérier se impuso en el Rally de la Acrópolis. En Austria, una decisión polémica privaría a Darniche de la victoria mientras que Thérier la consiguió en el Rally italiano de San Remo. En Córcega se vivió la apoteosis y, al igual que en la primera manga de este primer Campeonato del Mundo de Rallys, los Alpine-Renault lograron el triplete: Nicolas por delante de Piot y Thérier.

En la clasificación final, Alpine-Renault aplasta a la competencia: 155 puntos delante de Fiat Abarth, 81 puntos, y de Ford, 76 puntos.

Cuando el A310 sucedió al A110, también se bautizó en carrera. Jean-Pierre Nicolas, Jean-Luc Thérier y el inefable Jean Ragnotti hicieron que triunfara con el motor 4 cilindros Gordini antes de que Guy Fréquelin lo impusiera en el Campeonato de Francia de Rally en 1977 con el motor V6. Tan sólo la llegada del temible Renault 5 Turbo –igualmente producido en Dieppe- puso a esta impresionante saga.

En cuanto a los Prototipos, los Alpine empezaron en las 24 Horas de Le Mans 1963 bajo la dirección de José Rosinski.

Una vez más, Alpine demostró su originalidad al apuntar, más que a la victoria absoluta, a los "índices de eficacia" y a los "índices de rendimiento energético”. Con sus pequeños motores Gordini de 1000 o 1300 cm3, se impondrán en ambas clasificaciones gracias, sobre todo, a su aerodinamismo. A partir de 1964, Henry Morrogh y Roger Delageneste impusieron el M64 con un motor de 1149 cm3.

El año 1966 supuso la segunda victoria del A210 de Cheinisse-Delageneste en índice energético.

En 1968, Alpine presentó un A220 equipado con un motor Gordini V8 de tres litros de cilindrada, pero el programa se puso en standby. Se reanudó en 1973 con el A440 V6 de dos litros y concluyó apoteósicamente con la histórica victoria de Jean-Pierre Jaussaud y Didier Pironi en Alpine Renault A442-B en la edición de 1978 de las 24 Horas de Le Mans. Con este resultado se pondría fin al programa Endurance y se abriría el de la Fórmula 1 Renault con motor 1500 cm3 Turbo, que sucedía al A500, un monoplaza desarrollado por el responsable de la oficina de estudios de Alpine, André de Cortanze.

Alpine también triunfó en monoplaza. Desde el primer año en que la marca fue inscrita oficialmente, Alpine se hizo con el título de Campeón de Francia de Fórmula 3 en 1964, gracias al talentoso Henri Grandsire. En 1971, Patrick Depailler se consagró Campeón de Francia con los famosos Alpine A364 "Dinosaurio" y en 1972, le sucedió Michel Leclère. Este mismo año, Alpine también consiguió el título de Campeón de Europa F3 por equipos frente a los temibles equipos ingleses.

Alpine brilló además en otras disciplinas: en rallycross -donde Jean Ragnotti en 1977, Bruno Saby en 1978 y Jean-Pierre Beltoise en 1979 fueron Campeones de Francia por tres años consecutivos, además del título europeo conquistado en 1977 por el austriaco Herbert Grünsteidl.

Vuelta a la competición

Una vez iniciado el estudio del renacimiento de la marca Alpine en 2012, la decisión de una participación de la A con flecha en competición no tardó en tomarse. Al asociarse con el equipo Signature, fundado y dirigido por Philippe Sinault, Alpine se unía a un equipo galardonado con muchas victorias en monoplaza en los circuitos de todo el mundo. Así nació Signatech Alpine, el equipo que representaría a la marca de Dieppe en el campeonato European Le Mans Series (ELMS) al iniciarse la temporada 2013.

La vuelta de los vehículos azules a los circuitos europeos causó sensación. Además, Signatech Alpine se hizo con el primer título de campeón de Europa de Resistencia con un monoplaza bautizado como A450, pilotado por Nelson Panciatici y Pierre Ragues. El equipo reitera su compromiso en este mismo campeonato en 2014 con un nuevo título al final de temporada para la tripulación Paul-Loup Chatin, Nelson Panciatici y Oliver Webb. Invitados a las 24H de Le Mans 2014 gracias a su título europeo obtenido en 2013, el equipo Signatech Alpine se clasifica tercero en la categoría LMP2.Después de estos dos títulos consecutivos, Alpine decidió dar el salto al campeonato del Mundo de Resistencia (WEC), tan sólo dos años después de su vuelta a la competición.

En esa primera temporada en la categoría LMP2 del campeonato del mundo de Resistencia, el equipo Signatech Alpine estrena nuevos circuitos con su A450b y obtiene un primer podio en las 6h de Fuji, y después una primera victoria en las 6h de Shanghái con Nelson Panciatici, Paul-Loup Chatin y Vincent Capillaire. El equipo terminó la temporada 2015 en cuarta posición del campeonato.

En la temporada 2016, Alpine pisa el acelerador e inscribe dos vehículos A460 en el campeonato del Mundo de Resistencia categoría LMP2: el N°35, que se confía a Nelson Panciatici, Ho-Pin Tung y David Cheng, y el N°36 pilotado por Nicolas Lapierre, Stéphane Richelmi y el joven californiano Gustavo Menezes.

Signatech Alpine realizaría una temporada de ensueño, con 4 victorias para el N°36, una de ellas en las 24H de Le Mans ante 250.000 espectadores, y 3 puestos en el podio. Estos resultados permitieron al equipo terminar en cabeza de la categoría LMP2 del campeonato del Mundo y hacerse con el trofeo Resistencia de la FIA de equipo y pilotos. ¡Qué gran regalo para celebrar el renacimiento oficial de la marca Alpine, con la futura comercialización del nuevo Alpine A110!

En 2017, los resultados del equipo retrocedieron pese a una victoria en las 6h de América y cuatro podios. Signatech terminó la temporada en tercera posición del campeonato LMP2 FIA WEC.

Aquel fin de año, Alpine anunció la creación de un campeonato llamado Alpine Elf Europa Cup, en referencia al campeonato epónimo lanzado por la marca en 1985 con carreras que se desarrollaban en apertura de los Grandes Premios de Fórmula 1. El coche destinado a este nuevo campeonato fue desarrollado y ensamblado por Signatech sobre la base de un A110 de serie. Estaba equipado con el mismo motor 1.8l Turbo, propulsado a 270 CV, acoplado a una caja de velocidades secuenciales específicas para responder a las exigencias de la carrera. Esta competición se organizó también en 2019 y en 2020 en los circuitos más bonitos de Europa.

En cuanto a la Resistencia, los 2018 y 2019 se reagruparon y calificaron como Supertemporada de la FIA WEC. Signatech Alpine se inscribió entonces con un Alpine A470. Esta Supertemporada presenta la particularidad de incluir dos veces las 24H de Le Mans en la misma temporada. Signatech Alpine ganó cada una de las dos ediciones de esta carrera mítica y se hizo una vez más con el título mundial LMP2 de equipo y pilotos con el experimentado Nicolas Lapierre, el brasileño André Négrao y el piloto/jefe de empresa Pierre Thiriet.

En 2018, la colaboración entre Alpine y Signatech se fortaleció y dio lugar a una versión GT4 del A110. Con una potencia y un apoyo aerodinámico superiores a los del A110 Cup, el GT4 materializó la vuelta de Alpine a los circuitos al lado de las marcas más prestigiosas. En una de sus primeras apariciones a finales de 2018, el A110 GT4 del Team CMR ganó la International GT Cup en Barhéin con Pierre Sancinéna, primer vencedor del Alpine Elf Europa Cup, y Pierre-Alexandre Jean al volante.

En la temporada 2019-2020, el equipo Signatech Alpine se volvió a inscribir en el campeonato de la FIA WEC con un Alpine A470 pilotado por Nicolas Lapierre, André Négrao y el piloto/jefe de empresa Pierre Ragues, y terminó 5º del campeonato en su categoría.

Sin embargo, aún había una disciplina a la que Alpine todavía no había vuelto a pesar de su rico palmarés de casi treinta victorias en campeonatos europeos y en mundial entre 1968 y 1975.

Así pues, y porque el automovilismo está en los genes de la A con flecha, Alpine y Signatech decidieron iniciar el desarrollo de un coche de rally basado en el A110 de serie. Este coche se destinaría a la categoría R-GT homologada por la FIA. Se desarrolló en los talleres de Signatech Alpine en Bourges (Francia) y la puesta a punto dinámica se realizó con el piloto Manu Guigou que cuenta con varios títulos de campeón de Francia de Rallys en categoría 2 ruedas motrices.

Al igual que para el Alpine Cup y el GT4, el Alpine A110 Rally se inscribe dentro de un programa de competición clientes. Inscrito a principios de 2020 en un primer rally por François Delecour, vicecampeón del mundo de los rallys en 1993, el coche obtuvo sus primeros laureles en su segunda carrera en campeonato de Francia de Rally con Manu Guigou al volante. El piloto y su A110 Rally repetirían en el tercer rally de este campeonato y terminarían la temporada con un título de campeón de Francia 2020.

Para concluir ese año del mejor modo imaginable, Pierre Ragues, piloto Signatech Alpine en WEC, inscribió un A110 Rally en el rally de Monza y obtuvo la victoria en categoría R-GT en la primera salida del Alpine Rally en campeonato del Mundo. Parece claro que el coche ha nacido para lograr nuevas victorias en las especiales de todo el mundo.

En 2021, el programa de Alpine en automovilismo pasa a un nivel superior con la llegada de la marca al campeonato del mundo de Fórmula 1 bajo el nombre de Alpine F1 Team, contando con la presencia al volante del bicampeón del Mundo Fernando Alonso, sin olvidar el salto a la categoría reina (LMP1) del campeonato del mundo de resistencia de la FIA WEC, con el nombre Alpine Endurance Team.

LA PRODUCCIÓN ALPINE EN CIFRAS

PRODUCCIÓN DE COCHES DE CARRETERA ALPINE EN FRANCIA

A106 251 (1955-1959)

A108 236 (1960-1962)

GT4 112 (1963-1965)

A110 7579 (1961-1977)

A310 4 cil 2340 (1971-1976)

A310 V6 9276 (1976-1984)

GTA 1509 (1984-1989)

GTA Turbo 4545 (1985-1990)

A610 818 (1990-1995)

TOTAL 26.666

PRODUCCIÓN DE ALPINE BAJO LICENCIA EN EL EXTRANJERO

BRASIL (INTERLAGOS) 1500 (1962-1966)

ESPAÑA (FASA) 1900 (1963-1978)

MÉXICO (DINALPIN) 700 (1964-1972)

BULGARIA (BULGARALPINE) 50 (1967-1970)

TOTAL 4. 150

PRODUCCIÓN DE COCHES DE CARRERA CIRCUITO

SPORT PROTOTYPES

Prototipo 4 cilindros en línea 17

Prototipo 8 cilindros en V 8

Prototipo 6 cilindros en V 12

TOTAL 37

MONOPLAZAS

Fórmula 3 26

Fórmula 2 112

Fórmula 1 2

TOTAL 140

ALGUNOS DE LOS TÍTULOS GANADOS POR ALPINE

PROTOTIPOS

1963: CAMPEÓN DE FRANCIA SPORT PROTOTYPE (J. ROSINSKI / M 63)

1964: CAMPEÓN DE FRANCIA SPORT PROTOTYPE (R. DELAGENESTE / M 64)

1974: CAMPEÓN DE EUROPA DE LAS MARCAS (A. SERPAGGI / A441)

1978: VICTORIA EN LAS 24 HORAS DE LE MANS (D. PIRONI - J.P JAUSSAUD / A442 B)

MONOPLAZAS

1964: CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (H. GRANDSIRE / P.64)

1971: CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (P. DEPAILLER / A360)

1971: CAMPEÓN DE FRANCIA FÓRMULA RENAULT (M. LECLERE / A361)

1972: CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (M. LECLERE / A364)

1972: CAMPEÓN DE EUROPA F3 (EQUIPO ALPINE / A364)

1972: CAMPEÓN DE EUROPA DE FÓRMULA RENAULT (A. CUDINI / A366)

RALLYCROSS

1977: CAMPEÓN DE FRANCIA (J. RAGNOTTI / A310 V6)

1977: CAMPEÓN DE EUROPA (H. GRÜNSTEIDL / A310 V6)

1978: CAMPEÓN DE FRANCIA (B. SABY / A110)

1979: CAMPEÓN DE FRANCIA (J.P. BELTOISE / A310)

RALLYS

1967: CAMPEÓN DE ESPAÑA (B. TRAMONT / A110)

1968: CAMPEÓN DE FRANCIA (JEAN-CLAUDE ANDRUET / A110)

1968: CAMPEÓN DE ESPAÑA (B. TRAMONT / A110)

1969: CAMPEÓN DE FRANCIA (J. VINATIER / A110)

1970: CAMPEÓN DE EUROPA (J.C ANDRUET / A110)

1970: CAMPEÓN DE FRANCIA (J.C ANDRUET / A110)

1970: CAMPEÓN DE BULGARIA (I. TCHUBRIKOV / A110)

1970: CAMPEÓN DE RUMANÍA (G. PUIU / A110)

1971: CAMPEÓN INTERNACIONAL DE RALLYS (EQUIPO ALPINE / A110)

1971: CAMPEÓN DE FRANCIA (J.P NICOLAS / A110)

1971: CAMPEÓN DE BULGARIA (I. TCHUBRIKOV / A110)

1972: CAMPEÓN DE FRANCIA (B. DARNICHE / A110)

1972: CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)

1973: CAMPEÓN DEL MUNDO (EQUIPO ALPINE / A110)

1973: CAMPEÓN DE FRANCIA (J.L THERIER / A110)

1973: CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)

1974: CAMPEÓN DE FRANCIA (J. HENRY / A110)

1974: CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)

1974: CAMPEÓN DE POLONIA (B. KRUPA)

1975: CAMPEÓN DE FRANCIA (J. HENRY / A110)

1975: CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)

1975: CAMPEÓN DE HUNGRÍA (A. FERJANCZ)

1976: CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)

1977: CAMPEÓN DE FRANCIA (G. FREQUELIN / A310)

1980: CAMPEÓN DE FRANCIA (J. RAGNOTTI / R5 ALPINE)

1995: CAMPEÓN DE FRANCIA VHC (J.C REDELE / A110)

Más allá de este palmarés extraordinario, cabe también recordar que Alpine-Renault posee más de mil victorias conseguidas por pilotos “amateurs” a través de las múltiples pruebas de los campeonatos nacionales y regionales en rallys, carreras en cuesta y eslálones. Así pues, el Alpine es el coche de todos los campeones.

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