Boca es una máquina de autodestrucción. Pudo maquillar su mal presente con la victoria por la mínima ante Talleres del último sábado en La Bombonera, pero ayer nuevamente mostró su retroceso en el juego en La Paternal. Ante Argentinos Juniors el ahora equipo dirigido por Hugo Ibarra alcanzó una racha negativa histórica.








