A partir de ese momento, las partes van a poder apelar este fallo y esos recursos serán revisados por la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Gustavo Hornos.
Más allá de la velocidad con la que suele tratar sus expedientes, una resolución de estas características puede demorar entre dos y tres años.
Una vez conocido el fallo de Casación, todos pueden apelar a la Corte Suprema de Justicia, para lo cual existen dos vías. Por un lado, a través de un recurso extraordinario que primero evalúe la propia Casación y en caso de ser negado, ir en queja directa ante el Máximo Tribunal.
La Corte Suprema de Justicia tiene por delante también varios años hasta resolver. Será ese fallo el que determine el punto final de la causa.
Si la Corte convalida la condena dictada por el Tribunal, en el caso de Cristina Kirchner de detentar algún cargo público con fueros en ese momento, se deberá dar intervención al Congreso de la Nación para el eventual desafuero.
Es decir, el veredicto condenatorio contra la vicepresidenta tiene por delante muchos años de proceso hasta que defina la Corte Suprema de Justicia probablemente.