El tribunal oral federal que este martes decidió condenar a 6 años de prisión a Cristina Kirchner en la Causa Vialidad, enfrentó el juicio más trascendente de su historia.
El tribunal oral federal que este martes decidió condenar a 6 años de prisión a Cristina Kirchner en la Causa Vialidad, enfrentó el juicio más trascendente de su historia.
Los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Andrés Basso y Jorge Gorini surgieron del Consejo de la Magistratura que fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema y que funcionaba con una ley impulsada por la entonces senadora Cristina Kirchner.
Los tres ingresaron muy jóvenes al Poder Judicial y aunque hicieron carreras por separado terminaron confluyendo en el fuero federal porteño y luego en en los tribunales orales.
Rodrigo Giménez Uriburu fue designado juez del tribunal el 12 de setiembre de 2011, en el final del primer gobierno de Cristina Kirchner.
En su trayectoria se formó en el juzgado federal número nueve, y tuvo a su cargo una etapa trascendental de la investigación por el atentado a la AMIA.
Entre las causas más relevantes en las que participó Giménez Uriburu figuran la Tragedia de Once, la represión del gobierno de Fernando De la Rúa en estado terminal, y la causa por la venta de los terrenos del Predio Ferial de Palermo a la Sociedad Rural Argentina.
Andrés Basso es lo que se conoce como un juez “prestado” en el Tribunal Oral Federal número dos, ya que en realidad es titular de una vocalía en el de al lado, el número tres.
Su carrera judicial transitó entre los tribunales federales de La Plata y los de Lomas de Zamora, hasta que el 25 de setiembre de 2015 se convirtió en uno de los últimos jueces en ser designados por la saliente presidenta Cristina Kirchner.
Su historia judicial también aparece ligada al atentado contra la AMIA, puesto que integró el tribunal que sobreseyó por segunda vez a Carlos Telleldín.
En otro juicio relevante, la denominada Causa Oil Combustibles, Basso votó con sus colegas por la condena contra el ex titular de la AFIP Ricardo Echegaray y, en minoría, por declarar culpables también a los empresarios Fabián De Sousa y Cristóbal López.
El tercer integrante del tribunal, Jorge Gorini, ostenta un récord bastante particular: fue designado juez por Néstor y por Cristina Kirchner.
Llegó al tribunal que juzga a Cristina Kirchner casi en simultáneo con Giménez Uriburu, el 12 de setiembre de 2011, pero antes Néstor Kirchner lo había designado titular del juzgado de instrucción penal número 36 de la Capital Federal.
Al igual que Giménez Uriburu, Gorini también fue recusado sin éxito por la defensa de la vicepresidenta. También intervino en el juicio por la Tragedia de Once y en la investigación por la AMIA, e integró el tribunal que dictó la hasta ahora única condena contra el falso abogado Marcelo D’Alessio.
Los tres magistrados que podrían condenar por primera vez a Cristina Kirchner atravesaron sus concursos en el Consejo de la Magistratura cuando funcionaba con 13 miembros, antes que en diciembre de 2021 la Corte Suprema decretara la inconstitucionalidad de la reforma y retomara una legislación anterior y derogada que estableció en 20 el número de consejeros.
Este martes, los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Andrés Basso y Jorge Gorini condenaron a Cristina Kirchner a seis años de prisión en lo que fue la sentencia más relevante de su historia.