En ese contexto, la expresidenta denunció que jueces y fiscales que participan en el caso tienen vínculos con el exmandatario Mauricio Macri. Mostró fotos de los señalados jugando al fútbol con el exjefe de Estado y pidió sus respectivas recusaciones.
No obstante, su planteó fue rechazado por la Justicia Federal y en su larga defensa, desmintió sus acusaciones y mostró mensajes de empresarios de la construcción con funcionarios públicos, entre ellos, José López y Nicolás Caputo, amigo y socio de Macri.
En ese contexto, militantes del kirchnerismo organizaron una vigilia en la puerta de la casa de Kirchner ubicada en Uruguay y Juncal del barrio porteño de Recoleta. Durante varios días grupos de simpatizantes dieron sus muestras de apoyo a la vicepresidenta y el jueves 1 de septiembre cuando volvía de presidir una sesión en el Senado, ocurrió el intento de magnicidio perpetrado por Sabag Montiel.