Criptomonedas

Bitcoin: de ser un holder a por qué todavía es momento de comprar

La moneda digital más famosa arrancó mucho tiempo atrás y no era sencillo conseguirla. Ahora, algunos creen que ya no conviene. ¿Todavía hay tiempo para sumarse a Bitcoin?
Adam Dubove
por Adam Dubove |
Bitcoin: en 2010

Bitcoin: en 2010, la criptomoneda se pagaba menos de 1 dólar. 

“¿Qué harías si pudieses viajar en el tiempo?”. La respuesta a esta pregunta varía de persona a persona. Pero entre quienes antes imaginaban aprovechar el viaje temporal para hacerse ricos con alguna apuesta deportiva o algún número de lotería, ahora responden: “Viajar al 2010 y comprar bitcoin a menos de un dólar”.

Durante los primeros años de Bitcoin, cuando su precio estaba por debajo de los US$100, no era una tarea sencilla comprarlos. No existían las apps, ni cambistas, ni criptocuevas. Los exchanges eran dudosos y no contaban con la infraestructura que poseen los actuales. El principal método de transacción eran los intercambios cara a cara, en persona.

Comprar Bitcoin en 2011 o a comienzos de 2012 en Argentina no era imposible, pero requería de dos cosas:

  1. Conocer bitcoin, por supuesto.
  2. Buscar activamente un vendedor de bitcoin.

Es decir, adquirir bitcoin demandaba curiosidad y verdadero interés, porque no era tan fácil como bajar una app y transferir dinero desde la cuenta bancaria, como se puede hacer ahora. En general, eran mineros argentinos que con sus placas de video minaban en la red Bitcoin y los vendían en un foro gamer.

Bitcoin: el desafío de mantenerlos seguros

Apenas un puñado de quienes minaron o compraron bitcoin por esos años los mantienen aún hoy. Mantener bitcoin durante tanto tiempo, ser un holder, no es una tarea fácil. En 9 o 10 años hay miles de decisiones que se pueden tomar acerca de las tenencias en bitcoin, pero solo una lleva a mantenerlos de forma segura.

Un gran problema que enfrentaban los bitcoiners de los primeros años era cómo guardar de forma segura sus bitcoins. Por esos tiempos no había billeteras frías de consumo masivo, no existían las 12 o 24 palabras que te permitían crear tu copia de seguridad, y las principales alternativas eran guardar las llaves privadas fundamentales para mover los bitcoins en una computadora o en un papel con un código QR. Si perdías el papel o se borraba el archivo, chau bitcoin.

Bitcoin te brinda independencia y soberanía individual, pero al mismo tiempo requiere que el usuario los resguarde de manera segura. La libertad y la responsabilidad son dos caras de la misma moneda.

Algunos casos de personas que fallaron en esta responsabilidad son muy conocidos. Como el británico James Powells, que tiene las claves que le dan acceso a 7.500 BTC (US$ 330 millones al momento de escribir esto) enterradas en un basural en una ciudad de Gales desde 2013. O el caso del programador alemán que tiene dos intentos para desbloquear un disco rígido que contiene 7.000 BTC y no recuerda la contraseña.

blockchain Bitcoin.png
Bitcoin: hace 10 años no era sencillo comprarlos y guardarlos de manera segura.

Bitcoin: hace 10 años no era sencillo comprarlos y guardarlos de manera segura.

Sin llaves no hay Bitcoin

Muchos de aquellos bitcoiners de las primeras épocas se descuidaron e ignoraron una de las premisas básicas en Bitcoin: si no tenés tus llaves, no tenés tus bitcoin. Dejaron sus tenencias en el infame exchange Mt. Gox y fueron parte de los miles de afectados por un hack de 700.000 BTC. Fue el más grande en términos de cantidad de bitcoin, pero durante esos años abundaban este tipo de noticias. El camino del holder no es fácil.

También están aquellos que no llegaron a comprender el potencial de Bitcoin y vendieron cuando multiplicaron su inversión inicial por 10, 20 o 50 o más. Este es un punto que muchos pasan por alto.

Quizás, uno mismo debería preguntarse: ¿si hubiese comprado 100 BTC con US$ 100, en marzo de 2011, no los hubiese vendido por US$ 10.000, en abril de 2013, o a $ 100.000 unos meses después? Hay casos argentinos virales, como el comprador de un Fiat Uno por 14 BTC, en 2014.

Y en medio de todo esto, la volatilidad de su valor. Para tolerar caídas en el precio de hasta el 80% en esos primeros años había que tener una comprensión especial de la creación de Satoshi Nakamoto, tanto a nivel técnico, económico y filosófico. Lo que ahora se dice manos de diamante.

En esos años, la historia más habitual era considerarlo una curiosidad, una prueba de concepto, o bien descartarlo por escepticismo, por el misterio sobre el autor y otras variadas objeciones. Muchos de aquellos que descartaron o ignoraron Bitcoin en su contacto durante los primeros años de la criptomoneda, tiempo más tarde volvieron sobre él por distintos motivos y terminaron encantados por la propuesta.

Bitcoin y una historia que recién comienza

Haber comprado Bitcoin desde que valía $1 o $10 no era fácil pero era posible. Haberlo mantenido hasta hoy no sólo fue difícil, si no que bastante improbable. No fue un camino lineal. En ese entonces, no había libro de instrucciones sobre qué hacer y qué no. Por supuesto, tampoco existían las facilidades que tenemos en la actualidad.

Pero como escribía hace algunas semanas, la historia de Bitcoin recién está comenzando. Aquellos que compran la criptomoneda por primera vez en estos días y siguen comprando y resguardando su patrimonio en una red monetaria superior, serán considerados pioneros dentro de no muchos años.

Así que ya saben, si ven algún hodler de esas primeras épocas por ahí con una fortuna en Bitcoin, no fue suerte.

* El autor es Bitcoiner. Co-fundador de Ichimoku Fibonacci y Hodler Mag.

Se habló de
s