Además, dijo Rutigliano, “ tendrá el aval de las reservas físicas que esas empresas tienen verificadas y que les da su valuación. Eso permitirá liberar activos y traccionarlos a través de la criptomoneda, que estará respaldada por un fideicomiso que contemple las reservas de carbonato de litio y que podrán adquirir empresas que tengan certificadas la valuación de sus reservas”.
Todo esto, aseguró, le otorga una buena ventaja sobre uno de los grandes problemas actuales de muchas monedas digitales: la volatilidad. “No tienen respaldo y no están reguladas, lo que acentúa su inestabilidad”, reconoció.
Para el economista, el modelo tiene la capacidad de desarrollar una economía tridimensional activada por la retroalimentación, dónde los engranajes articulan el ecosistema de la electromovilidad. “Atómico 3 tiene la particularidad de tokenizar las reservas físicas, pero también proyecta valuar las reservas según el cálculo interno del modelo, bajo ese formato podemos incluir el flujograma que permite tokenizar toda la cadena de valor”, sostuvo.
Sobre la tecnología Blockchain para el desarrollo, Rutigliano comentó que concretaron un acuerdo con la firma Agrotoken para lanzar el token Atómico3 al mercado mundial de activos digitales. Además, remarcó, “cumplimos con las normas e impulsamos la regulación sobre la titularidad de la tenencia de los tokens, algo fundamental para los organismos de regulación, como la Comisión Nacional de Valores (CNV) en Argentina”.
Atómico 3: la actualidad del proyecto cripto
En estos momentos, adelantó Rutigliano, la matriz económica ya está estudiada, hablaron con inversores locales e internacionales y cerraron acuerdos con bancos digitales.
Ahora, el trabajo pasa por lo tecnológico, legal, impositivo y los acuerdos con los reguladores: “Queremos el consenso de todos los actores del mercado y la participación de los sectores público y privado, por la credibilidad que le dará a la criptomoneda”, destacó.
Según pudo averiguar A24.com, también están analizando la cantidad de tokens que lanzarán al mercado, cuyo valor teórico proyectado rondaría los US$ 108, o sea, el equivalente a 5 kg de litio.
“Ese valor permitirá comercializar los tokens bajo un equivalente en kg, lo que dará lugar a un modelo que retroalimente a las pymes y genere unas 100.000 toneladas de litio, con un valor actual de US$ 2.200 millones ”, explicó Rutigliano. Y finalizó: “un modelo que conectado a la fabricación de baterías y vehículos eléctricos se proyecta en US$ 15.000 millones, con la posibilidad de generar 100 mil nuevos puestos de trabajo en el país”.