Las criptomonedas en la vida cotidiana
En los últimos años, América Latina ha tomado la delantera en adopción de criptoactivos. Por ejemplo, El Salvador reconoció y adoptó Bitcoin como moneda oficial. También existen proyectos de ley avanzados para la regulación de criptomonedas en países como Argentina, Chile, Brasil y México.
Por su parte, en el resto del mundo, Singapur, Portugal y Malta ya están muy adelantados, tanto en adopción como en regulación. Esto implica un paso cada vez más acelerado hacia el uso de las monedas digitales en la vida cotidiana de muchas personas en simultáneo.
Además, según una encuesta realizada por la propia compañía, en marzo de este año, el 65% de los argentinos está dispuesto a realizar algún tipo de compra en comercios físicos con criptodivisas y el 38% de los encuestados afirmó que las empresas que aceptan cripto como método de pago tienen un impacto positivo en su imagen para los clientes.
"La caída del valor de las criptodivisas ha provocado una gran conmoción entre quienes sólo buscan ganar dinero con los activos digitales. Durante mucho tiempo, sólo oímos hablar de la revalorización de los activos y poco de las posibilidades de uso de las monedas. Este movimiento parece estar cambiando y cada vez son más las personas que empiezan a utilizar las criptodivisas como forma de pago”, explica el ejecutivo de CoinsPaid.
De hecho, comenta, “en el segundo trimestre de este año registramos un récord en el número de transacciones y alcanzamos un volumen de más de 2.800 millones de euros procesados en nuestra plataforma, con cerca de 1.000 millones sólo en mayo".
Cripto invierno: cómo impacta en la industria
Según Debernardi, la elevada volatilidad y las caídas que están experimentando las criptodivisas pueden explicarse, en parte, “por el sentimiento generalizado de aversión al riesgo en los mercados mundiales, impulsado por las subidas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales de todo el mundo y los indicios de que se avecina una fuerte recesión económica”.
Sin embargo, considera, el mayor obstáculo sigue siendo la regulación, ya que el mercado opera en una zona gris en gran parte del mundo. “Con esta falta de definición, aparecen empresas que ofrecen oportunidades y ganancias irreales que acaban por desprestigiar este innovador mercado”, reconoce.
Por último, asegura que, en estos momentos, el Bitcoin se está alejando de su correlación con la volatilidad del mercado de valores. “Recientemente, tras el robusto informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos que provocó una fuerte caída de las acciones, el Bitcoin no ha sufrido los descensos del mercado, lo que podría señalar –finalmente- el fin del criptoinvierno”, imagina Debernardi.