Manuscrito Voynich.jpg
Detalle de una página del manuscrito Voynich.
¿Qué secretos hay detrás del Manuscrito Voynich?
Aseguran que ni el famoso criptógrafo Alan Turing ni el FBI de la Guerra Fría lograron descifrarlo. Hasta llegó a ser analizado por doctores en idiomas antiguos, químicos, historiadores, medievalistas y hasta científicos de la NASA. Nadie pero nadie logro el objetivo de llegar a desentrañar su contenido. A todos les fue esquiva esa misión. Por eso, aún está latente una pregunta que nadie se atreve a contestar con seguridad: ¿Cuál es el verdadero significado del Manuscrito de Voynich?
Custodiado en una Universidad
Hace casi 60 años que está custodiado por la biblioteca de la Universidad de Yale, en el Estado de Connecticut, Estados Unidos, donde se encuentra resguardado en el sector de “Libros raros y manuscritos” y donde se puede ver en su totalidad de manera virtual.
El documento del siglo XV parece haber sido escrito en un código que trata de representar un lenguaje que habría existido. Teorías sobran sobre su origen y cada tanto alguien dice tener la solución al enigma que esconden sus páginas. Fue descubierto en 1912 cuando el anticuario y librero de origen lituano Wilfrid Voynich encontró un libro medieval en un castillo en el sur de Europa. De inmediato, el manuscrito llamó su atención.
Manuscrito Voynich 2.jpg
Son 240 páginas que tiene seis secciones: herbario, astronómica, biológica, cosmológica, farmacéutica y recetas.
Voynich falleció en 1930 y su viuda decidió vender el libro. El comprador fue Hans Peter Kraus, un bibliólogo estadounidense que estaba convencido de poder descifrarlo. Nada de eso consiguió. Lo puso a la venta y tampoco consiguió revenderlo. Cansado de tenerlo y no encontrarle un sentido, lo terminó donándolo al lugar donde todavía se encuentra hoy en la Universidad de Yale. Sin embargo, poco se sabe realmente por las manos qué pasó.
El contenido
Fue escrito en un idioma o código que nadie pudo descifrar y todo está acompañado con ilustraciones de plantas raras o inexistentes, símbolos astrológicos, criaturas con formas de medusas y mujeres desnudas bañándose en cántaros de agua. Solo muestra ilustraciones, más de 170 mil caracteres y casi 40 mil palabras.
Su tipo de letra se identifica con la que se acostumbraba en el quattrocento italiano, uno de los períodos más importantes del panorama artístico europeo ocurrido a mediados del siglo XV. Además, el texto no presenta ninguna señal de correcciones al momento de su escritura.
Manuscrito Voynich 33.jpg
El Manuscrito Voynich obsesionó a múltiples expertos y generó teorías complementarias.
En total son 240 páginas que tiene seis secciones: herbario, astronómica, biológica, cosmológica, farmacéutica y recetas. Las ilustraciones en realidad no aclaran los contenidos del texto pero ayudaron a dar nombre a estos capítulos. Fue escrito de izquierda a derecha y sin signos de puntuación. Mientras que la escritura se realizó con pluma de ave y tinta de rozadura de hierro. Para las ilustraciones se utilizaron diversas tonalidades, entre las que predominan el verde y el rojo. Como dato curioso: solo 33 páginas están constituidas únicamente por texto.
Obsesión por poder interpretarlo
El Manuscrito Voynich obsesionó a múltiples expertos y generó teorías complementarias e incluso contradictorias sobre sus orígenes y los miles posibles significados. Jamás llegó a existir un consenso de si contiene información significativa para la humanidad o es sólo un "engaño" que está muy bien trabajado.
Recién en 2004, Gordon Rugg, un investigador de la Universidad Keele de Reino Unido, generó una inquietud en los admiradores de Voynich al publicar un estudio que afirmaba que el histórico libro podría haber sido creado por un estafador en tan sólo tres o cuatro meses y con las ilustraciones incluidas.
La víctima del elaborado fraude era al emperador romano Rodolfo II, que se dedicaba a coleccionar curiosidades y objetos mágicos. Según la historia, pagó una fortuna, uno 600 ducados de oro -significaba muchísimo dinero en ese entonces- creyendo que era obra del alquimista isabelino Roger Bacon. La alta suma pagada por el manuscrito fue esgrimida por algunos como una prueba de que el libro se realizó a modo de estafa con el fin de sacarle dinero al monarca. Lo cierto es que el Manuscrito de Voynich es siempre noticia por una nueva teoría, o algún descubrimiento o avance.
Hay que trasladarse al año 2013, cuando un grupo de científicos publicaron un estudio en la revista científica Plos One afirmando que habían encontrado patrones lingüísticos en el texto, los cuales configurarían palabras con significado. Su misterio sigue vigente.
Desconcertó a lingüistas y criptógrafos de todo el mundo. Generó su propia categoría de estudiosos y fanáticos. En lo único que coinciden académicos y aficionados es en el misterio que todavía envuelve ese libro. Una historia que no pasa inadvertida después de más de 500 años.