Las obras del artista barroco fueron noticia en los últimos tiempos, a partir de un Ecce Homo, que debió pasar por un proceso de autenticación, y salió a subasta para ser vendido por 1.500 euros en Madrid; mientras que otra de sus obras, ubicada en una fabulosa villa romana, no pudo ser subastada, luego de que su dueña, una princesa tejana, quiso vender por 471 millones de euros.
Otras obras que integran el acervo de la entidad bancaria en cuestión, también ubicadas en el Palacio Thiene, en Vicenza, son la "Crucifixión", de Bellini y la "Virgen con el Niño", de Filippo Lippi, que junto a otras pinturas de la colección podrían ascender a la cifra de 60 millones de euros.
La dificultad que se suma a la urgencia de la entidad bancaria por compensar a sus clientes es que quien llegue a ofertar la suma esperada no podrá llevarse las obras, ya que una ley de protección del patrimonio histórico, impide moverlas del lugar donde están alojadas.
Las obras se subastarán el 28 de febrero próximo en ocho lotes compuestos de bienes “vinculados pertinentemente”, lo que significa que no pueden moverse de donde están en la actualidad, precisa el diario español El País.
"Los acreedores del banco en quiebra tienen que recuperar su dinero, por lo que es obvio que las obras saldrán a subasta. Espero que obtengan el máximo dinero posible de esta venta", dijo a El Debate Simone Mangani, concejal de cultura del municipio de Prato.