En el club de la Ribera hay cautela, aunque no pierden la esperanza. La dirigencia mantiene gestiones con la FIFA para que interceda ante las autoridades migratorias estadounidenses y permita el ingreso de Costa por tratarse de una competencia deportiva internacional y de duración limitada.
La esperanza en Boca radica en que la intervención de la federación que preside Gianni Infantino, sumada al carácter excepcional del evento, permita una excepción que destrabe la situación. Sin embargo, reconocen que es una decisión que excede al club y que la última palabra la tendrá el Gobierno de los Estados Unidos.
Mientras tanto, el cuerpo técnico sigue de cerca el caso, sabiendo que podrían perder a un jugador clave justo en la recta final de la preparación para uno de los torneos más importantes del año.