Boca vivió una noche inolvidable en tierras brasileñas. En la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana, el conjunto xeneize logró una enorme remontada, se impuso por 3-1 ante Vasco da Gama en el mismísimo Estadio Maracaná y selló su pasaje a la gran final del certamen internacional. El gran héroe de la jornada fue su capitán, Leandro Paredes, quien se había desgarrado el isquiotibial hace menos de dos semanas, sumó minutos en el complemento y convirtió el gol agónico que definió la clasificación.




