Mientras algunos quedaban inmóviles por el impacto emocional, el cuerpo médico del club reaccionó con rapidez. El entrenador destacó especialmente la sangre fría con la que actuaron los profesionales de la institución en un contexto límite.
“Nosotros teníamos el desfibrilador en la cancha y eso ayudó a la gran labor del personal médico. Tuvieron mucha sangre fría en un momento muy crítico”, remarcó Díaz, consciente de que esa preparación fue determinante para el desenlace.
¿Por qué fue clave la rápida intervención médica?
La respuesta inmediata resultó fundamental. Nievas fue asistido con maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y con el uso del desfibrilador que estaba disponible en el predio. Gracias a ese accionar, el arquero logró recuperar el conocimiento y los signos vitales antes de ser trasladado de urgencia en ambulancia.
“El sentimiento y la sensación que tuvimos todos fue el peor. Este tipo de situaciones se dan en un abrir y cerrar de ojos”, expresó el DT, al describir la angustia colectiva que atravesó al plantel.
Tras ser estabilizado en el lugar, Nievas fue derivado al Hospital Andrés Isola, donde ingresó directamente a la unidad de terapia intensiva para su monitoreo constante. Allí permanece internado, bajo observación médica, mientras se evalúa su evolución.
Con el paso de las horas, el panorama comenzó a traer algo de alivio. Según contó Cristian Díaz, el arquero se encuentra estable y pudo recibir visitas. “Mauricio está bien y ya pudo ser visitado por sus compañeros y sus familiares, la familia ya está tranquila”, señaló el entrenador.
El contacto con su entorno fue una señal alentadora después del susto inicial, aunque el futbolista continúa internado para seguir de cerca su estado de salud.
Más allá del alivio parcial por la evolución de Nievas, Díaz aprovechó su testimonio para dejar un mensaje claro hacia el fútbol argentino. “Todos los clubes deben tener los elementos pertinentes en el lugar de los hechos. Por suerte el club estaba preparado y equipado para afrontar una situación así”, subrayó.
El episodio volvió a poner en primer plano la importancia de la prevención, la capacitación y la infraestructura médica en los entrenamientos deportivos. En este caso, contar con un desfibrilador y personal capacitado marcó la diferencia entre una tragedia y una oportunidad de recuperación.
En Madryn, el fútbol quedó en pausa. El plantel sigue entrenándose, pero con la cabeza puesta en la salud de su compañero. El relato de su entrenador expuso la crudeza del momento y dejó una certeza compartida por todos: hubo miedo, hubo desesperación, pero también hubo una respuesta que permitió seguir adelante.El estremecedor relato del DT de Madryn tras el paro cardíaco sufrido por el arquero en el entrenamiento