¿Qué reclama Matt Kalil en la demanda?
En la presentación judicial, Kalil sostiene que las declaraciones de su exesposa constituyen una clara invasión de la privacidad y que los daños no se limitaron a su persona. De acuerdo con el escrito, el efecto de la exposición alcanzó de lleno a su entorno familiar, en particular a su actual esposa, Keilani Asmus.
Según la demanda, Asmus comenzó a recibir mensajes “cada vez más frecuentes, perturbadores y alarmantes” como consecuencia directa de la viralización del contenido. Kalil aportó capturas de esos mensajes como prueba del acoso sufrido y argumentó que la situación alteró la tranquilidad de su vida cotidiana.
El exjugador solicita un juicio con jurado y una compensación superior a los 75 mil dólares por daños y perjuicios. Además, acusa a Baylee de haberse beneficiado económicamente del episodio, al señalar un incremento en audiencia, interacción y monetización en sus plataformas digitales tras la difusión del video.
Cómo respondió la influencer a la acusación
La respuesta de Haley Baylee no tardó en llegar. En declaraciones a TMZ y Us Weekly, expresó su sorpresa y malestar por la decisión judicial de su exmarido y describió el proceso como “emocionalmente agotador”.
“Litigar es una experiencia desgarradora y me rompe el corazón que él haya decidido someternos a nosotros y a nuestras familias a esto”, afirmó. Además, sostuvo que sus palabras fueron sacadas de contexto y que en la transmisión original también hubo comentarios positivos hacia Kalil. “La verdad está en la transmisión en vivo original. Hablo bien de él de muchas maneras”, aseguró.
Un conflicto que excede lo personal
El caso volvió a poner en debate los límites entre la exposición mediática, la vida privada y el uso de plataformas digitales para relatar experiencias personales. En este caso, la Justicia deberá determinar si los dichos de Baylee constituyen una vulneración legal de la privacidad o si están amparados por la libertad de expresión.
Como antecedente, Matt Kalil desarrolló una extensa carrera en la NFL con pasos por Minnesota Vikings, Carolina Panthers y Houston Texans, antes de retirarse en 2019. Tras el divorcio, volvió a casarse y fue padre. Baylee, por su parte, continúa activa como influencer y figura mediática.
Lo que comenzó como una charla en vivo terminó convertido en un expediente judicial. Ahora, será la Justicia la que defina si ese límite, tan difuso entre lo público y lo íntimo, fue efectivamente cruzado.